lunes, 14 de julio de 2014

LIBRO SOBRE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Parecía como si la bibliografía sobre la guerra civil española de 1936/1939 estuviera ya colmada en todos sus aspectos. Son miles y miles de libros, informes, artículos, y comentarios de todas clases, los que se han ido sucediendo desde 1939 para acá.
Sin embargo, hoy nos encontramos ante la previsión de una muy próxima salida al mercado editorial de la obra de Manuel de Vicente, titulada “Combates y bombardeos en 1936-1939: una historia militar de la guerra civil en Madrid y su periferia”. Que constituye una obra que no dudo en calificar, por su vastedad de riqueza informativa, de gran aportación; con nuevas apreciaciones antes no disponibles, de enorme interés por lo que suponen para el acervo de conocimientos sobre lo que fue el corazón de aquella contienda.
Para esta obra se me ha solicitado un prólogo, en el que estoy trabajando desde hace varias semanas. Y del que ofrezco a los lectores de Republica.com una primicia de la parte más narrativa, referente al avance del ejército de África hacia la capital de España, y la batalla de Madrid de noviembre de 1936, de grandes consecuencias ulteriores.
1. AVANCE DEL EJÉRCITO DE ÁFRICA HASTA LAS PUERTAS DE MADRID
Madrid fue, desde el principio de la contienda, el objetivo central del ataque de los facciosos, por razones estratégicas y psicológicas: si caía la capital, se perdería el bastión más simbólico de la República y el espíritu de resistencia y lucha se vería menoscabado en el resto de ella.
Con ese propósito, Franco decidió el avance hacia Madrid el 1 de agosto de 1936, cuando todavía estaba en su puesto de mando en Tetuán (sólo el 6 de agosto llegaría a Sevilla), y ya con el grueso de las tropas de África en tierra andaluza. Esa marcha se inició bajo las órdenes del general Asensio, después sustituido por Yagüe, y más adelante por Mola.
En el progreso del ejército de África hacia Madrid, el 7 de agosto de 1936 cayeron Zafra y Almendralejo, en el corazón de la provincia de Badajoz. Y el 8 sucedió lo propio con Mérida, en lo que fue un progreso de los nacionales muy rápido, de 200 Km de profundidad en sólo una semana. Aunque en ese recorrido quedó al Oeste la plaza fuerte de Badajoz, que seguía en manos de los republicanos. Hasta que fue tomada por el General Yagüe, el 15 de agosto, tras duros combates en los que el ejército expedicionario sufrió gran número de bajas. La represión que siguió resultó ser una de las más sangrientas de toda la guerra.
Rota la resistencia de Badajoz, el avance prosiguió en dirección Norte, ya en tierras de la provincia de Cáceres; y fue en Ajucen, a unos 15 km al Norte de Mérida, donde se produjo el primer contacto entre la zona nacionalista del Norte, comandada por Mola, y la del Sur, a las órdenes de Franco. Luego, tras superar una cierta resistencia en el valle del Tajo, en Navalmoral de la Mata y Oropesa, el ejército de África, ya reforzado por unidades peninsulares, ocupó con menos resistencia de la que se esperaba la ciudad de Talavera de la Reina, en la que vanamente el gobierno de Madrid había querido crear una barrera de resistencia. Poco después, en Arenas de San Pedro (Ávila) se produjo el segundo contacto entre los ejércitos nacionales del Norte y del Sur.
En el río Alberche, pocos kilómetros después de superar Talavera el ejército de África, las fuerzas republicanas opusieron mayor resistencia, lo que también fue posible por el lógico desgaste del ejército expedicionario. Y fue en ese momento cuando Franco, desde su cuartel general de Cáceres, vaciló entre seguir directamente a Madrid, o desviarse, como así hizo, hacia el Oeste para levantar el sitio al que estaba sometido, desde el principio de la guerra, el Alcázar de Toledo. De modo que el 27 de septiembre, la vieja fortaleza de Carlos I, tras setenta días de asedio quedó liberada. Poco después, el 1 de octubre de 1936, Franco tomó posesión en Burgos de su cargo de jefe del Estado.
Mola, en compensación por su paso a una segunda fila tras la exaltación del nuevo caudillo, recibió el mando del Ejército de África, cargo que compatibilizó con su previo mando del ejército del Norte, conjuntando, pues, la dirección de todas las fuerzas nacionalistas convergentes hacia Madrid. Y en tal circunstancia Mola planeó la acción de la toma de Madrid, que anunció para el 12 de octubre, Día de la Raza.
Pero las fuerzas de la República reaccionaron a tiempo: el general Miaja, replegó sus fuerzas, organizó las brigadas mixtas, mejoró las defensas de la capital y, en definitiva, en la batalla de Madrid, las fuerzas nacionalistas atacantes, dirigidas por Varela, encontraron una resistencia que no se esperaban, y que haría abandonar definitivamente la idea de guerra corta. Y precisamente ahí es cuando empieza el libro de Manuel de Vicente, con el esfuerzo realizado en Madrid para resistir su ocupación.
2. LA BATALLA DE MADRID DE NOVIEMBRE DE 1936
Ya en pleno desarrollo de la obra de Manuel de Vicente, se vio claramente que la primera gran batalla de la guerra se libraría a las puertas de Madrid. Y a la vista de ese enfrentamiento, el ejército expedicionario de África empezó a tomar verdadera conciencia de la resistencia de la República. Y del lado republicano se apreció la necesidad de profundas reestructuraciones en el dispositivo militar.
Más concretamente, el 30 de septiembre de 1930 -como señala Manuel de Vicente- aparecieron en la Gaceta de Madrid, dos decretos bien significativos. Por el primero se pasaban a las escalas militares a los jefes, oficiales y clases de las milicias, que cumplidamente habían demostrado su adhesión a la República; y al propio tiempo se equiparó a los milicianos con los soldados del ejército regular. Por el segundo decreto se movilizaron los reemplazos o quintas de 1932 y 1933, sin llegar todavía a una movilización más amplia.
Esa reorganización no tardó en completarse, el 15 de octubre, con otro dispositivo: la creación de los cargos de comisarios políticos (oficialmente conocidos en principio como delegados políticos), cuyas funciones quedaron definidas en términos concretos: «El delegado político debe ser el primero y mejor auxiliar del mando, su mano derecha, el hombre que le ayude a forjar y a organizar, de entre las Milicias y fuerzas armadas, verdaderas y eficientes unidades del Ejército; sin que en ningún momento el delegado político pueda dictar disposiciones de tipo militar.»
Sin embargo, todas las medidas mencionadas, no tuvieron efectos inmediatos, y el ejército expedicionario de África prosiguió -cierto que de forma cada vez más lenta- su avance hacia Madrid. Illescas, último pueblo de la provincia de Toledo, a 37 kilómetros de la capital, cayó el 18 de octubre, justo tres meses después de haber empezado la guerra. Y el día 25, las fuerzas nacionalistas se encontraban ya en la línea frente a la capital, entre las carreteras nacionales IV (Andalucía) y V (Extremadura), a unos 20 km al Sur del centro de Madrid.
Pero con todo, la mayor gravedad de la situación para la República radicaba en los círculos políticos madrileños, en los que cundía el desánimo, incluso entre la mayoría de los miembros del gobierno. Una expresiva muestra de ello se patentizó cuando el presidente Azaña, acompañado de tres ministros abandonó la capital el 19 de octubre, como prolegómeno del traslado de la capital republicana a Valencia.
El primer embate nacional contra Madrid, se realizó a lo largo del río Manzanares y la carretera de La Coruña (N-VI), el 6 de noviembre-diciembre de 1936, con duros choques que se relatan minuciosamente en el libro de Manuel de Vicente. Sin llegar a romperse el frente para entrar en la ciudad. Las medidas de organización de la defensa de Madrid estaban funcionando.
Meses después se produciría la batalla del Jarama, en enero/febrero de 1937, y por último, la nueva intentona de cercar Madrid por Guadalajara, en una batalla en la que participaron las tropas enviadas por Mussolini, que sufrieron una devastadora derrota en marzo de 1937.
Madrid fue, pues, durante los cinco primeros meses de la guerra, la meta ansiada de los ejércitos de Franco. Pero la resistencia de la capital de España se organizó con todo método y gran eficacia, de manera que la ciudad sitiada resistió el asedio durante dos años y cuatro meses. Y la explicación de todo ello es lo que de manera detallada, documentada y veraz, se explica en el libro de Manuel de Vicente.
Aunque la narración que figura en este artículo de hoy la tendrían in mente muchos de los lectores de Republica.com, me pareció que coincidiendo este mes de julio con casi los 80 años del comienzo de nuestra guerra más incivil, podía ser de interés traer aquí todo el anterior testimonio, que sirve de inicio al prólogo del antes referido gran libro de Manuel de Vicente. Y como siempre, el autor se pone a disposición de los lectores de este periódico en castecien@bitmailer.net

DORMIR SOLO CON UNAS GOTAS DE PERFUME

cover marilyn monroe

jueves, 8 de mayo de 2014

¿PORQUE OCURRE ESTO? FANATISMO RELIGIOSO

VIOLENCIA SECTARIA EN NIGERIA

Las siete vidas de Abubakar Shekau

El líder de Boko Haram capta la atención del mundo con el secuestro de 200 niñas en Nigeria.

El grupo terrorista es responsable de más de 4.000 muertes

Es discreto, solitario y capaz de todo porque no tiene miedo, según afirman quienes le conocen. Se deja ver poco y le han dado por muerto varias veces. Es uno de los terroristas más buscados de toda África, el líder del grupo más sanguinario. El escurridizo Abubakar Shekau ha logrado llamar la atención del mundo con el secuestro de más de 200 niñas en el norte de Nigeria, pero lleva años sembrando el terror en su país desde que ascendió a la jefatura de Boko Haram en 2009. Más de 4.000 muertos en ataques y atentados dan fe de ello. En 2012 difundió un vídeo en el que dejaba el siguiente mensaje: “Disfruto matando a todo aquel que Dios me ordena matar, de la misma manera que disfruto matando pollos y carneros”.
Un velo de misterio envuelve a su vida personal. Unos dicen que procede de un pueblo llamado Shekau (igual que su apellido) situado en el estado de Yobe, al norte de Nigeria, pero hay quien asegura que en realidad nació al otro lado de la frontera, en la vecinaNíger. Tampoco está clara su edad, aunque debe rondar los 40 años. Lo que sí se sabe es que tras recibir las primeras enseñanzas de un clérigo musulmán se trasladó a Maiduguri, capital del estado de Borno, para profundizar en sus conocimientos delCorán en la Escuela de Estudios Legales e Islámicos. Y fue allí donde conoció a Mohamed Yussuf, fundador del grupo terrorista Boko Haram (“la educación occidental es pecado”), convirtiéndose en su principal y más radicalizado lugarteniente.
En 2009, las fuerzas de seguridad nigerianas lanzaron un gran ataque contra una de las bases de Boko Haram, que para aquel entonces ya golpeaba con intensidad a través de atentados y ataques dirigidos fundamentalmente contra policías y militares. Yussuf falleció junto a un millar de insurgentes y el propio Shekau fue dado por muerto. Sin embargo, este apareció un año más tarde proclamándose nuevo líder de la secta y anunciando una amplia campaña para vengar a “los mártires”. Mucho más radical que su antecesor, los ataques de Boko Haram comenzaron a incluir objetivos civiles, sobre todo iglesias y escuelas, pero también mezquitas y pueblos.
"Disfruto matando a quien Dios me ordene matar”, dijo el yihadista en 2012
Pese a que la mayoría de los musulmanes nigerianos deplora su ideología y sus métodos, tal y como han repetido una y otra vez los principales clérigos del país, el emir de Boko Haram se considera a sí mismo un erudito en materia religiosa. Aunque no es tan piadoso ni buen orador como Yussuf, utiliza la fe como argumento para captar nuevos miembros y domina a la perfección cuatro lenguas: el kanuri, su idioma natal, el hausa, el fulani y el árabe.
Para evitar riesgos innecesarios, ejerce su liderazgo a través de un selecto grupo de personas de confianza. Las autoridades le persiguen con ahínco y hasta el Gobierno de Estados Unidos ha puesto precio a su cabeza, siete millones de dólares para quien facilite información veraz que permita su captura, esfuerzos hasta ahora inútiles. En 2012 volvieron a darle por muerto tras una emboscada en su casa familiar, a la que había ido para participar en una ceremonia, pero logró escapar con una herida de bala en la pierna, y en 2013 el Gobierno nigeriano anunció, una vez más, su fallecimiento. Se mueve constantemente y aprovecha las zonas de bosque próximas a la frontera con países como Níger y sobre todo Camerún para montar sus campamentos y bases. Ha logrado hacerse con un importante arsenal armamentístico ligero y con una flota de vehículos militares saqueo tras saqueo.
Además, ha sabido reforzar los lazos de la secta con el terrorismo yihadista internacional que opera en otros puntos del continente, comoAl Qaeda del Magreb Islámico (norte de Malí) o Al Shabab (Somalia). Sus apariciones públicas en vídeos que difunde la propia organización son contadas, pero preparadas al milímetro. En estas cintas Shekau se suele mostrar amenazador y en ocasiones se burla del Ejército y de un Gobierno hasta ahora incapaz de capturarle. En el vídeo del pasado lunes en el que reivindicó el secuestro de las 223 niñas nigerianas yanunció su intención de venderlas como esclavas, aparecía armado con un fusil, acompañado de seis de sus hombres y delante de varios vehículos militares, entre ellos un blindado. Su actitud jocosa ha aumentado aún más la indignación mundial.
EE UU ha puesto precio a su cabeza: siete millones de dólares
No fue hasta el año pasado que Shekau decidió ordenar secuestros de mujeres y niñas, algo que este grupo había rechazado hasta ahora. La nueva orden del líder surgió entonces como una respuesta ante el hostigamiento que estaban sufriendo las propias mujeres de los miembros de Boko Haram por parte del Ejército, que ha puesto en marcha una feroz campaña de represión contra el terrorismo en el norte del país. Los expertos aseguran que esta respuesta violenta y sin resultados palpables que ha incluido ejecuciones extrajudiciales, torturas y ataques indiscriminados a sospechosos, denunciada incluso por la Comisión de Derechos Humanos nigeriana, no ha hecho sino agravar el problema, radicalizando aún más a los terroristas y facilitando el caldo de cultivo para la captación de nuevos adeptos.
Escurridizo, cruel y fanático, pero también hábil en el manejo de la propaganda, Shekau sigue escondido y al frente de un nutrido grupo de hombres con capacidad para seguir matando, como demostró hace solo unos días en Gamboru Ngala —unos 300 muertos en un ataque—, o en la propia Abuya el pasado mes de abril —un centenar de víctimas en dos atentados—. Este secuestro de niñas ha supuesto, según afirmó ayer el presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, “un punto de inflexión” en la lucha contra Boko Haram.

Claves nigerianas

EL PAÍS
Economía: El PIB, en 2013, fue de 510.000 millones de dólares, superando al de Sudáfrica (370.000 millones). La renta per cápita es menor: 2.490 dólares anuales por habitante en 2012 frente a 7.352. Tiene un crecimiento anual del 7% y una inflación del 8,5%. El 60% de la población vive con menos de un dólar al día.
Población: 168,8 millones. La esperanza de vida es de 52,3 años. Conviven el cristianismo, el islam y los ritos de las zonas tribales. Nigeria ocupa el puesto 153 (de 186 países) en el índice de desarrollo humano del PNUD.
Comercio: Es el primer productor de petróleo de África y el 15º del mundo. Es líder en telec0municaciones y cine. Nollywood es la tercera potencia tras Hollywood (EE UU) y Bollywood (India).

miércoles, 2 de abril de 2014

CAPELLAN DE LA CARCEL DE TORRERO 1936-1942

Una plaza para el cura que presenció 1.700 fusilamientos

Zaragoza dedica una plaza al capellán de la cárcel de Torrero entre 1936 y 1942

"¡Tantos hombres para matar a tres mujeres!’, gritó una. Sonó la descarga cerrada. Les di la absolución, y antes de que el teniente descargara los tiros de gracia, me alejé caminando como un autómata”. El pelotón de fusilamiento ascendía a 24 hombres. Las tres mujeres eran Selina Casas, Margarita Navascués y Simona Blasco. Y el testigo que describe la atroz escena, un cura, Gumersindo de Estella, que presenció 1.700 fusilamientos en las tapias del cementerio de Torrero (Zaragoza) entre 1936 y 1942. “Como sacerdote y cristiano sentía repugnancia ante tan numerosos asesinatos y no podía aprobarlos”. Tampoco pudo impedirlos, pero dejó constancia de ellos en un estremecedor diario por el que ayer le homenajeó el Ayuntamiento de Zaragoza dedicándole una plaza en el cementerio de Torrero.
Gumersindo de Estella, nombre religioso de Martín Zubeldia (1880-1974), acompañaba a las víctimas en camioneta desde la cárcel hasta la tapia del cementerio y les daba la extrema unción entre el fusilamiento y el tiro de gracia. No solo presenció las ejecuciones, también el robo de niños, como describió en su diario: “¡Por compasión, no me la roben! Que la maten conmigo’, gritaba una. ‘¡No quiero dejar a mi hija con estos verdugos!’, exclamaba la otra. Se entabló una lucha feroz entre los guardias que intentaban arrancar a viva fuerza las criaturas del pecho y brazos de sus madres y las pobres madres que defendían sus tesoros a brazo partido”.
Los bebés tenían un año. Eran las hijas de Selina Casas y Margarita Navascués. Las acusaban de haber intentado escapar a la zona republicana el día anterior, 21 de septiembre de 1937. Dos monjas recogieron a las niñas después de que mataran a sus madres.
“Mi actitud contrastaba vivamente con la de otros religiosos, incluso superiores míos, que se entregaban con regocijo extraordinario y no solo aprobaban cuanto ocurría, sino que aplaudían y prorrumpían en vivas con frecuencia”, escribió Gumersindo de Estella en su diario. Había sido precisamente el enfrentamiento con sus superiores el que le había llevado a ser capellán de la cárcel de Torrero. Zubeldia discutió con el padre Ladislao Yabar, quien anunciaba con ceremonia: “Hoy comeremos gallinas requisadas en Gipuzcoa por nuestros valientes requetés”, y fue trasladado, como castigo, desde Pamplona a Zaragoza. Le costó casi un año que retiraran de la capilla el retrato de Franco que presidía el altar. Se retiró un tiempo por una úlcera. Cuando regresó, ya terminada la guerra, los fusilamientos seguían -cerca de 700 después de la contienda-  pero habían colocado unos sacos terreros tras la tapia porque las balas habían traspasado la pared y alcanzado los nichos.
En total, más de 3.543 republicanos fueron fusilados en aquel muro desde la madrugada del 19 de julio de 1936 hasta el 20 de agosto de 1946. No se dejó de matar ni un solo día, ni en nochebuena. En octubre de 2010 se inauguró en el cementerio una espiral con los nombres de todas las víctimas.
“Su diario es un documento único, extraordinario”, explica el catedrático de historia contemporánea Julián Casanova,autor de La Iglesia de Franco (Editorial Crítica). “Muestra la desazón desde dentro de un hombre de la Iglesia al ver el fervor guerrero de la institución, que se ha puesto al servicio de Franco”.
Zubeldia ocultó su diario hasta poco antes de su muerte, cuando hizo saber de él a otros sacerdotes. “Son cinco cuadernos, para nosotros, un tesoro”, explica el padre Tarsicio de Azcona, de 90 años. “Sufrió mucho. Él era un hombre del pueblo, un misionero popular”. El diario se publicó en un libro en 2003 gracias a Azcona y al también capuchino José Ángel Echevarría. El reconocimiento le llegó ayer, cuando se cumplían 75 años del final de la Guerra Civil, gracias a un acuerdo por unanimidad del Ayuntamiento de Zaragoza para dedicarle una plaza. El alcalde, Juan Alberto Belloch; Casanova y Azcona se reunieron para hablar de Gumersindo de Estella en el Teatro Principal. 

OTRA DE PIRATAS

Patrulleras de Gibraltar interceptan a la Guardia Civil en aguas españolas

La patrullera del instituto armado protegía a un buque del Instituto Oceanográfico Español

El Foreign Office llama a consultas al embajador de España en Londres

Un nuevo incidente en Gibraltar vuelve a poner de manifiesto las tensas relaciones entre España y Reino Unido en la zona. Una patrulla de la Guardia Civil, que acudió a una llamada de auxilio de un barco del Instituto Oceanográfico Español (IOE), fue interceptada con maniobras peligrosas por varias patrulleras gibraltareñas. A raíz de esto, el Foreign Office, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, ha llamado a consultas al embajador español en Londres, Federico TrilloEl Gobierno de Reino Unido ha calificado de "grave intrusión" el suceso, informaWalter Oppenheimer.
El buque había comenzado este martes a investigar la zona, haciendo sondeos, al límite de las aguas en litigio que reclama Gibraltar. Entonces, dos embarcaciones de la Royal Navy y otras dos de la Royal Police han intentado expulsarlos de la zona. Ante esto, los investigadores han llamado a la Guardia Civil para que les proteja. Un vídeo muestra las peligrosas maniobras de patrulleras gibraltareñas, que cortan reiteradamente el paso a la lancha del instituto armado español e impiden que se abarloe con el buque ecologista.
En Londres, el Gobierno británico convocó al embajador español, Federico Trillo, para expresarle la “extraordinaria preocupación” del Foreign Office por lo que el viceministro para Europa, David Lidington, calificó de “peligrosas maniobras”. Es la cuarta vez que Londres convoca al embajador español desde que Mariano Rajoy está al frente del ejecutivo.
“Estoy extraordinariamente preocupado por la incursión el 1 de abril en aguas territoriales británicas de Gibraltar de un barco estatal español de investigación que intentaba llevar a cabo labores de estudio”, declaró Lidington en una nota de prensa hecha pública a primera hora de la tarde por el Foreign Office. “Las acciones del barco de investigación no solo eran ilegales sino que estaba acompañado por un barco de la Guardia Civil española cuyas peligrosas maniobras supusieron un significativo motivo de preocupación por la seguridad en esas aguas”, añade.
Como es habitual en estos casos, habituales ya desde que estalló el actual conflicto con Reino Unido a propósito de Gibraltar, el Gobienro británico hace hincapié en que las aguas en las que se produjo el incidente están bajo soberanía británica y el viceministro subraya: “Condeno enérgicamente esta provocadora incursión y urjo al Gobierno español a que asegure que no se repetirá. El Gobierno de Su Majestad seguirá haciendo lo que considere necesario para defender la soberanía británica y los intereses de Gibraltar, su gente, su seguridad y su economía”
El buque oceanográfico recoge muestras de agua desde hace más de un lustro, unas tres veces al año y en los mismos puntos. Por megafonía, los gibraltareños les han pedido que salgan de lo que consideran sus aguas. Y los agentes españoles les han advertido de que ellos se quedan ahí porque el barco es español. Entonces se ha entablado una fuerte discusión, en la que los españoles han recriminado a los agentes gibraltareños el peligro de sus maniobras.
La organización Verdermar Ecologistas en Acción ha informado de que este martes las patrulleras del Gobierno de Gibraltar "impiden" desde esta tarde la labor de investigación de un barco del Instituto Oceanográfico Español (IOE) en "aguas jurisdiccionales españolas", "fuera de las aguas en litigio" que la colonia dice que son suyas.
El portavoz de Verdemar Ecologistas en Acción, Antonio Muñoz, ha explicado que el buque oceanográfico Ángeles Alvariño se encuentra a más de tres millas y media del sur de Punta Europa, en Gibraltar, lo que supone que está "fuera de las aguas en litigio" que el Gobierno de la colonia dice que son suyas. "Está en aguas jurisdiccionales españolas", ha asegurado.