domingo, 5 de octubre de 2014

ESPIAS EN LA MACHA

CRONICA El plan era trasladar la sede del espionaje alemán a España en caso de invasión soviética

Un nido de espías alemanes en La Mancha

  • La idea fue de un ex nazi que llegó a liderar los servicios secretos germanos

  • Eligió la finca El Doctor, a 190 kilómetros de Madrid

  • Hubo espías alemanes 'escuchando' hasta los años 90. Hoy es una 'antena' del CNI

Parte exterior de la finca El doctor. [<a...
Parte exterior de la finca El doctor. [VEA MÁS IMÁGENES] Martínphoto
...Cruzar la barrera de El Doctor es ver un largo camino que parece no llegar a ninguna parte. En la bruma, hay habitantes de Manzanares (Ciudad Real) que aseguran que los camiones entran y desaparecen. La señal del móvil se vuelve loca. La transmisión de datos apenas funciona. Pasa por momentos. "No hay señal. Ahora sí. Ahora no", lo dice el pequeño José María, que acompaña a Nicasio, su padre, rumbo al lugar donde trabajó su abuela. "Dentro, en la lavandería, rodeada de alemanes con uniforme". A simple vista, en la entrada sólo hay un largo camino, pasto seco, búnkeres repartidos por kilómetros. Cruzamos el puesto de control, el guardia civil se pone nervioso. Niega conocer cualquier misterio. Nada del plan más secreto del todopoderoso fundador de los servicios secretos alemanes (BND), Reinhard Gehlen, un ex general nazi, reconvertido por la CIA, quien planeó mudar al BND a España, al lugar donde estamos ahora. Al dejar atrás el puesto de la Benemérita, los agentes nos persiguen mientras rodeamos la única propiedad vallada en kilómetros. Por primera vez, les mostraremos qué sucedía dentro. Lo contaremos entre susurros pues, como recuerda Nicasio y se dice en el pueblo... "Si hablas muy alto, lo que sea que digas, lo escuchan los de El Doctor".
En Baja Sajonia, el estado federal germano, vive Michael Fuerbass. Rebusca entre sus archivos, mira sus álbumes familiares. "Mi padre trabajó para los servicios secretos alemanes, para el BND, específicamente en El Doctor", afirma sin dudar. "Yo vivía en Madrid y él viajaba desde nuestra casa a la base en transportes sin rotular". Tras mucho buscar encuentra las imágenes que atesora. «Si mi padre hubiera tomado en cuenta las restricciones que el BND le indicó, no debía haber hecho estas fotos». Se hicieron entre los años 70 y 80. «Él hacía escuchas, eran como 25 alemanes desplazados allí». En las imágenes se ven las instalaciones por dentro. La convivencia con los trabajadores locales. Su testimonio y las fotografías prueban que a esta localidad manchega, llegó un grupo de espías alemanes. Era el centro de interceptación más avanzado y seguro de Europa. Podemos asegurar que trabajaron alemanes hasta finales de los años 90. Llegaban a captar 4.000 conversaciones al día... ¿Quién fue el padre de este nido de espías? La existencia de El Doctor fue idea del temido y omnipresente Reinhard Gehlen.
Si hubo un nazi que superó la transición desde el Tercer Reich hacia la República Federal alemana cayendo de pie, ese fue Gehlen. Había lucido los galones de mayor general de la Wehrmacht alemana durante la Segunda Guerra Mundial y había ocupado el puesto de jefe de contrainteligencia en el Frente Oriental, lo que le permitió en 1945 comerciar con la nutrida información que Hitler había hecho reunir sobre los espías comunistas, de los que EEUU, a esas alturas, sabía bien poco. Con los archivos que logró salvar y junto con los hombres de confianza con los que había dirigido el servicio de espionaje nazi, se puso al frente de la Organización Gehlen, que fue ganando influencia hasta que la misma CIA hubo de contar con sus servicios.
La Alemania occidental de Adenauer terminó situándolo al frente de lo que hoy son los servicios de inteligencia germanos, el BND, que dirigió hasta 1968, y siempre se sospechó que fue un factor clave de la organización Odessa [donde jugó un papel decisivo otra pieza en esta historia:Otto Skorzeny, el nazi que rescató a Mussolini, quién fijó su residencia en Madrid]. Lo que se desconocía hasta ahora es que Gehlen tuvo un plan para mudar a este paraje de La Mancha, una de las zonas mejor comunicadas de España, a la cúpula de espionaje alemán.
«En los inseguros tiempos de la Guerra Fría, los servicios secretos [germanos] tuvieron que montar un plan de evasión para el hipotético caso de una invasión de la República Federal por las tropas soviéticas o las del Pacto de Varsovia», desvela el libro Geheimobjekt Pullach -Objeto Secreto Pullach-, que se presenta mañana en Berlín. "La Organización Gehelen pidió apoyo a las autoridades suizas en la primavera de 1947. También con Portugal y sobre todo con España se produjeron las primeras conversaciones. Reinhard Gehlen puso al tanto a sus colegas americanos en un memorándum fechado el 19 de mayo de 1948 de la necesidad de tomar esa medida preventiva, para garantizar la huida y continuidad de la organización en caso de guerra. El Ejército de EEUU -United States European Comand- dio prioridad sin embargo a informar al agregado militar en Madrid, pero sin establecer medidas concretas".
La CIA nunca llegó a fiarse de Gehlen pero él supo aprovechar los fajos de documentos que sustrajo. Mientras mantenía unas relaciones estrechas con el gobierno Adenauer, cuidaba sus contactos con la CIA y mantenía bajo control a agentes clave del KGB. Su plan de huida siempre fue volar a España y guarecerse cerca de Madrid, con la connivencia de Franco. «Durante el bloqueo soviético de Berlín,desde junio de 1948 hasta mayo de 1949, fue modificada la percepción de riesgo de la situación por parte de los americanos. En febrero de 1949, viajó Reinhard Gehlen... a Roma, París y Madrid, con el objetivo de obtener un compromiso para el traslado de la Organización Gehlen en caso necesario. Obtuvieron la aprobación para, en caso de guerra, salir a través de Francia con destino a España». La misma ruta que ya había hecho Skorzeny.
Casi al mismo tiempo, Skorzeny «recibe de autoridades franquistas un pasaporte y un salvoconducto verdaderos a nombre de Rolf Steinbauer, de "nacionalidad alemana", válido desde septiembre de 1950. Fue emitido por el consulado general de España en Frankfurt. Al mes siguiente él ya estaba en Madrid. Lo certifican documentos emitidos, ya en la capital, en octubre de 1950, a nombre de la mujer del nazi. El régimen le tenía preparada una vivienda en la calle López de Hoyos, 70. Su despacho quedaba en la avenida José Antonio 14 [hoy Gran Vía]», relatamos en Crónica cuando tuvimos acceso a los archivos secretos de Skorzeny. Gehlen y Skorzeny tenían la mira puesta en Madrid. «En un primer momento se establecieron contactos con los servicios secretos españoles, para planear la instalación de una estación de escuchas radiofónicas que permitiese la captación de comunicaciones. Gehlen se sirvió para ello de sus buenas relaciones con el general del Estado Mayor Juan Vigón, sobre el que atesoraba una ficha especial en sus archivos personales», menciona el nuevo libro.
«La estación de largo alcance y potencial sede de repuesto para el BND en España fue denominada en la prensa como Finca El Doctor [a 190 km]... al sur de Madrid, entre las localidades de Daimiel, Bolaños y Manzanares. La base estaba compuesta por dos terrenos, ocupaba una superficie total de unas 25 hectáreas y disponía de varios búnkeres subterráneos», describe. Una descripción exacta de donde estamos. En la carretera CM-4117, cerca del cruce CM-4124, que curiosamente, al teclearlos, Google Maps no los suele reconocer. Que en determinados dispositivos, como el iPad, las imágenes satelitales de El Doctor aparecen difuminadas.
Solo unos años después, el Gobierno de EE.UU. obligó a modificar esos planes porque consideraba más seguro trasladar a territorio norteamericano a Gehlen y los suyos, mujeres e hijos incluidos, en caso de que la situación se volviese incontrolable en Alemania. Gehlen -como siempre- obedeció sobre el papel, pero la base establecida en España nunca fue desmontada y el protocolo de huida a este paraje beige, de nubes quietas, permaneció durante su mandato [dejó el cargo 1968] como plan en activo, lo que da a entender la confianza que España -donde residía su cómplice Skorzeny- inspiraba al espía nazi.
La compra de los terrenos de ElDoctor la realizó oficialmente Eberhard Kieckebusch en los años 50. Lo descubrió el periodista manchego Melchor Díaz-Pinés, quien trabajaba para la agencia Cifra. Su hijo Manuel recuperó el texto, que no encontramos citado en diarios, quizás porque sólo mencionaba a un "agricultor, súbdito alemán". Poca noticia. Lo cierto es que el texto está en los archivos secretos británicos, ya que Eberhard Kieckebusch era un conocido espía que trabajaba en la embajada germana. Pagó "6.500.000 pesetas... abarca una extensión de 300 fanegas castellanas y con el entusiasmo de este nuevo dueño germano, está llamada a ser una de las más fructíferas de estos contornos". Manuel, el hijo, exvecino de Manzanares, conversa con este suplemento:"Recuerdo el halo de misterio de esa finca. Siempre se han contado cosas extrañas".
Díaz-Pinés escribió que se cultivaría algodón. Nada se supo de eso. Lo que sí se plantaron fueron un centenar de antenas y más de una decena de búnkeres, con varios pisos subterráneos. Hay montacargas en el subsuelo para vehículos de gran tamaño, habitaciones blindadas... Incluso un quirófano. "Además de túneles subterráneos que abarcan cientos de metros y unen, por debajo, las dos propiedades", cuenta un camionero que no quiere dar a conocer su nombre. Es cierto: El Doctor son dos terrenos que distan el uno del otro en más de tres kilómetros. En uno están los búnkeres, en el otro las antenas.
El plan de convertirlo en la gran oreja del servicio secreto alemán se habría hecho real en los años 60, cuando arribarían más de un centenar de especialistas en esta tecnología y agentes. "En los 70 estaba plenamente operativo". Lo asegura Michael Fuerbass, cuyo padre Werner Fuerbass trabajó allí de 1976 a 1981. "La finca era para escuchas. Mi padre se ocupaba de las líneas telefónicas de Sudamérica. Era una propiedad del Gobierno alemán con conocimiento del español. La seguridad -como ahora- era de la Guardia Civil". "En la misma finca tenían habitaciones. Según me contó, en el primer piso". Dentro había además piscina y bar para que se distrajeran mientras no estaban de guardia. "Yo estudiaba en el Colegio Alemán de Madrid. No estaba permitido llevar a la familia. Vestían como civiles. Los llevaban con furgonetas Volkswagen sin señales".
"Recuerdo una situación cuando volvían. Cuando ETA estaba muy activa, la policía los comenzó a perseguir. Mi padre decidió pasarse un semáforo en rojo. Los agentes españoles también cruzaron. Pararon ante nuestra casa. Les pidieron los documentos. Eran tres policías. Los otros dos ya tenían sus armas en la mano. Pero uno era nativo de Ciudad Real. Cuando se identificaron, se despidió con un saludo militar".
Recorremos con Nicasio y su hijo la propiedad, tratando de seguir el borde. A los pocos minutos aparece un todoterreno verde. Ningún distintivo. Nos comienza a seguir. Se baja un sargento de la Guardia Civil que, amablemente, nos invita a marcharnos. Otro, en la puerta principal nos dice que nos comuniquemos con Defensa. Lo hacemos: «No nos consta que esa propiedad, en el lugar que nos indica, esté bajo nuestra jurisdicción», nos responden. No hay información en la Junta de Castilla-La Mancha... En los años 90, en la puerta había un rótulo que identificaba a El Doctor como un Centro de Estudios de Propagación Radioeléctrica. Una tapadera para encubrir al entonces Centro Superior de Información de la Defensa -CSID- que, en 2002, mutó en el CNI. "No podemos confirmar ni desmentir. Menos sobre nuestras instalaciones importantes", nos asegura un flemático Serge, desde el CNI .
Actualmente El Doctor sigue operativo. "Pero nadie te dirá nunca qué pasa dentro", comenta Juan, empresario de Manzanares. "Una vez quise preguntarle a uno de los jefes de las instalaciones y dejó de hablarme. Todos los que trabajan dentro tienen un pacto de silencio". Sus funciones han mutado. Las antenas han ido cambiando de dirección de acuerdo a múltiples intereses. Primero a la zona de Europa del Este y la Unión Soviética, después a América... "Hubo un plan [en tiempos de Felipe González] para convertirla en una antena remota para el Mediterráneo", afirma un agente de Inteligencia. Hoy todo apuntaría de nuevo a Rusia... Y, por supuesto, Oriente Medio.
Nica apunta con el dedo a la finca donde trabajó su abuela... Desde hoy hablen más bajito, que los escuchan en El Doctor.
Con información de María Teresa López de la Manzanara

MAS......Desafios

El presidente de la Generalitat Artur Mas ha cruzado la línea roja de la legalidad que impuso el Tribunal Constitucional al firmar el decreto con el que se crea la comisión de control de la consulta ilegal del 9 de noviembre, y donde se integran siete representantes de los partidos independentistas del parlamento catalán. Esta decisión constituye, sin lugar a dudas, un acto de desobediencia a la decisión de la Corte Constitucional en la que se suspende la mencionada consulta, tras admitir de acuerdo con la legalidad, los recursos del Gobierno del España. Decisión de suspensión por parte del TC que no es recurrible, por más que se empeñe el Gobierno catalán y su parlamento, como ellos lo saben muy bien.
¿Qué está buscando Artur Mas? Pues todo apunta a que el choque de trenes y, mientras tanto, evitar que su coalición independentista acabe rota y con duros enfrentamientos entre ellos a la vista de lo alto que ERC le ha puesto el listón a CiU, donde los de Unió están actuando de manera ambigua y temeraria como, por ejemplo, apoyando como lo han hecho los seguidores de Duran i Lleida la constitución de la mencionada comisión de control de una consulta que legalmente ya no existe porque está suspendida por el TC.
Lo que puede y deberá desencadenar no solo las pertinentes demandas de partidos políticos, sino la propia respuesta del Tribunal Constitucional y de la Fiscalía General del Estado. Y lo que podría desencadenar una escalada de decisiones del Ejecutivo deMariano Rajoy en línea con la ruptura institucional que parece estar buscando Mas. Y no solo para salvar su cara y compromiso con la consulta sino también para evitar que se le rompa en las manos la coalición secesionista.
Aunque todo apunta que esta subida de tono en el desafío a la legalidad puede acabar provocando primero una ruptura en el seno de CiU, ya bastante dañada por la crisis de los escándalos de los Pujol que inundan los tribunales -ayer el parlamento catalán dio luz verde a una comisión de investigación contra Jordi Pujol-, y posteriormente en el seno del grupo de partidos secesionistas donde ICV empieza a tomar distancias ante la escalada de la desobediencia legal y civil que propugnan desde ERC. De hecho, este pacto unánime de investigar a Jordi Pujol lo ha tenido que admitir CiU para no tener mas enfrentamientos con sus aliados secesionistas, pero por otra parte podría abrir la caja de los truenos y de las amenazas que lanzó Pujol contra todos en su declaración ante el parlamento catalán.
La impresión que se desprende de todo ello es que Mas, desarbolado, ha perdido el control, y avanza como un zombi traspasando la línea de la legalidad a la espera de que los demás también pierdan los nervios. Lo que por otra parte obliga al Gobierno de Rajoy, pendiente de la próxima reacción del TC, a medir con cautela sus pasos pero a sabiendas de que con paños calientes y medias tintas ya no se arregla nada y que ‘más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo’.
Atentos, pues, a la reacción del Tribunal Constitucional, de la Fiscalía del Estado y del Gobierno de Rajoy ante este último paso en el vacío legal que acaba de dar Mas, y a las consecuencias jurídicas y políticas que de ello se van a derivar. Y atentos también a ICV y a Unió ante este descontrol general de la situación catalana, así como habrá que estar atentos ante la posible venganza de un acorralado Pujol.

sábado, 27 de septiembre de 2014

SECUESTRO A LOS CATALANES

El doble secuestro de los catalanes

El acto de la rúbrica retrata el primer desgarro significativo de la unidad del frente soberanista

El decreto de convocatoria del 9-N que acaba de firmar Artur Mas ratifica el secuestro de la igualdad de los ciudadanos catalanes entre sí. Y el acto solemne de la rúbrica retrata el primer desgarro significativo de la unidad del frente soberanista.
El secuestro del principio de igualdad se consagra en el artículo tercero del decreto. Este artículo confirma -en vez de corregirla, como era un requisito de cajón-, la posición de privilegio de quienes votasen sí a la independencia respecto de quienes no reclamasen un “Estado “propio”. Los que votasen “no” a la primera pregunta, a ese “Estado propio”, no podrían pasar a ejercer el derecho a decidir en la segunda, que es la más sustantiva: sí o no a la separación, a que ese Estado propio fuese independiente. La catástrofe democrática que implica ese formato de cuestiones sucesivas se demuestra también por la siguiente hipótesis: con la mitad rasa (más un voto) de síes al Estado propio, y la mitad rasa de “síes” a la independencia (más un voto), un 25% de los votantes (más dos papeletas) se proclamaría la secesión. Y si participase la mitad rasa del censo (más uno), bastaría con un 12,5% (más tres votos) del electorado para tal objetivo. Probablemente los porcentajes no serían esos. Pero solo la posibilidad de que ese fuese el resultado indica ya el carácter rotundamente antidemocrático del formato elegido.
Además, el ritual de la firma consagró la primera quiebra del frente soberanista: los líderes de Iniciativa per Catalunya desistieron de acudir a hacer de monaguillos de Mas. Alegaron que no les habían enviado con anterioridad el texto del decreto. Pero esa es una facultad que la defectuosa ley de consultas otorga al president, en clara invasión de las competencias -las de convocar- propias del Parlamento. Lo más probable es que finalmente Joan Herrera se haya percatado de que al pairo de convocar una presunta consulta se celebraba este sábado el primer acto de la precampaña electoral del tándem secesionista CDC-ERC, para unas eventuales elecciones anticipadas.
Mas alegó que había seguido cuatro máximas impecables. Las retorció todas. Una, obedecer a “amplias mayorías sociales”, confundiendo a la mayoría que reclama un referéndum correcto y pactado (y no este) con la minoría secesionista. Dos, el gran “consenso político”, olvidando que excluye entre otros a dos partidos muy significativos, populares y socialistas. Tres, “la búsqueda del diálogo”, como si el hecho clave, la imposición unilateral del formato de la doble pregunta, se hubiera intentado pactar. Y cuatro, el respeto a “los marcos legales”, como si hubiese varios entre los que elegir, lo que ignora el básico principio jurídico de la jerarquía normativa.
Claro que no estaríamos en esta ignominiosa situación si el Gobierno de Mariano Rajoy hubiese escuchado el malestar de los catalanes, hubiera adoptado alguna iniciativa, hubiese formulado alguna propuesta. El secuestro es, pues, por partida doble.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

ESTO SIGUE OCURRIENDO EN EL SIGLO XXI

Gambia aprueba la cadena perpetua para los casos de “homosexualidad agravada”

Serán castigadas las relaciones con menores de 18 años o las de una persona con VIH

Protesta en Kenia contra la ley antihomosexual de Uganda, el pasado 10 de febrero. / EFE
La Asamblea Nacional de Gambia, en África Occidental, ha aprobado un proyecto de ley para introducir en el Código Penal el delito de "homosexualidad agravada", que en algunos casos contempla penas de cadena perpetua. Serán castigadas, por ejemplo, las relaciones homosexuales con menores de 18 años o las de una persona con VIH.
El presidente de Gambia, Yahya Jammeh, que en febrero pasadocalificó a los homosexuales como "alimañas" y aseguró que su Gobierno se enfrentaría a ellos de la misma manera que combate a los mosquitos de la malaria, aún debe firmar la enmienda del Código Penal, aprobada por el Parlamento el 25 de agosto.
Una persona que comete el delito de homosexualidad agravada enfrenta una condena de cadena perpetua, dice una sección de la ley. El día que fue aprobada en el Parlamento, la ministra de Justicia de Gambia, Fátima Singhateh, fue destituida, aunque no se explicaron las razones de su salida.
El presidente de Gambia no ha ahorrado insultos al colectivo, víctima de ataques violentos: "Por lo que a mí respecta, LGTB significa lepra, gonorrea, tuberculosis y bacterias, las cuales son un peligro para la existencia de los seres humanos".
La homosexualidad sigue siendo tabú en las sociedades africanas más conservadoras; algunos grupos religiosos la han calificado como "importación corruptora". Si Gambia da paso a estas reformas seguiría así el camino de Uganda, que tiene una de las leyes más restrictivas. La legislación aprobada por el Parlamento en diciembre y firmada por el presidente en febrero castiga con cadena perpetua determinados actos homosexuales. La Corte Constitucional la anuló en agosto pasado por un tecnicismo, pero el Gobierno quiere volver a emitirla.


lunes, 14 de julio de 2014

LIBRO SOBRE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Parecía como si la bibliografía sobre la guerra civil española de 1936/1939 estuviera ya colmada en todos sus aspectos. Son miles y miles de libros, informes, artículos, y comentarios de todas clases, los que se han ido sucediendo desde 1939 para acá.
Sin embargo, hoy nos encontramos ante la previsión de una muy próxima salida al mercado editorial de la obra de Manuel de Vicente, titulada “Combates y bombardeos en 1936-1939: una historia militar de la guerra civil en Madrid y su periferia”. Que constituye una obra que no dudo en calificar, por su vastedad de riqueza informativa, de gran aportación; con nuevas apreciaciones antes no disponibles, de enorme interés por lo que suponen para el acervo de conocimientos sobre lo que fue el corazón de aquella contienda.
Para esta obra se me ha solicitado un prólogo, en el que estoy trabajando desde hace varias semanas. Y del que ofrezco a los lectores de Republica.com una primicia de la parte más narrativa, referente al avance del ejército de África hacia la capital de España, y la batalla de Madrid de noviembre de 1936, de grandes consecuencias ulteriores.
1. AVANCE DEL EJÉRCITO DE ÁFRICA HASTA LAS PUERTAS DE MADRID
Madrid fue, desde el principio de la contienda, el objetivo central del ataque de los facciosos, por razones estratégicas y psicológicas: si caía la capital, se perdería el bastión más simbólico de la República y el espíritu de resistencia y lucha se vería menoscabado en el resto de ella.
Con ese propósito, Franco decidió el avance hacia Madrid el 1 de agosto de 1936, cuando todavía estaba en su puesto de mando en Tetuán (sólo el 6 de agosto llegaría a Sevilla), y ya con el grueso de las tropas de África en tierra andaluza. Esa marcha se inició bajo las órdenes del general Asensio, después sustituido por Yagüe, y más adelante por Mola.
En el progreso del ejército de África hacia Madrid, el 7 de agosto de 1936 cayeron Zafra y Almendralejo, en el corazón de la provincia de Badajoz. Y el 8 sucedió lo propio con Mérida, en lo que fue un progreso de los nacionales muy rápido, de 200 Km de profundidad en sólo una semana. Aunque en ese recorrido quedó al Oeste la plaza fuerte de Badajoz, que seguía en manos de los republicanos. Hasta que fue tomada por el General Yagüe, el 15 de agosto, tras duros combates en los que el ejército expedicionario sufrió gran número de bajas. La represión que siguió resultó ser una de las más sangrientas de toda la guerra.
Rota la resistencia de Badajoz, el avance prosiguió en dirección Norte, ya en tierras de la provincia de Cáceres; y fue en Ajucen, a unos 15 km al Norte de Mérida, donde se produjo el primer contacto entre la zona nacionalista del Norte, comandada por Mola, y la del Sur, a las órdenes de Franco. Luego, tras superar una cierta resistencia en el valle del Tajo, en Navalmoral de la Mata y Oropesa, el ejército de África, ya reforzado por unidades peninsulares, ocupó con menos resistencia de la que se esperaba la ciudad de Talavera de la Reina, en la que vanamente el gobierno de Madrid había querido crear una barrera de resistencia. Poco después, en Arenas de San Pedro (Ávila) se produjo el segundo contacto entre los ejércitos nacionales del Norte y del Sur.
En el río Alberche, pocos kilómetros después de superar Talavera el ejército de África, las fuerzas republicanas opusieron mayor resistencia, lo que también fue posible por el lógico desgaste del ejército expedicionario. Y fue en ese momento cuando Franco, desde su cuartel general de Cáceres, vaciló entre seguir directamente a Madrid, o desviarse, como así hizo, hacia el Oeste para levantar el sitio al que estaba sometido, desde el principio de la guerra, el Alcázar de Toledo. De modo que el 27 de septiembre, la vieja fortaleza de Carlos I, tras setenta días de asedio quedó liberada. Poco después, el 1 de octubre de 1936, Franco tomó posesión en Burgos de su cargo de jefe del Estado.
Mola, en compensación por su paso a una segunda fila tras la exaltación del nuevo caudillo, recibió el mando del Ejército de África, cargo que compatibilizó con su previo mando del ejército del Norte, conjuntando, pues, la dirección de todas las fuerzas nacionalistas convergentes hacia Madrid. Y en tal circunstancia Mola planeó la acción de la toma de Madrid, que anunció para el 12 de octubre, Día de la Raza.
Pero las fuerzas de la República reaccionaron a tiempo: el general Miaja, replegó sus fuerzas, organizó las brigadas mixtas, mejoró las defensas de la capital y, en definitiva, en la batalla de Madrid, las fuerzas nacionalistas atacantes, dirigidas por Varela, encontraron una resistencia que no se esperaban, y que haría abandonar definitivamente la idea de guerra corta. Y precisamente ahí es cuando empieza el libro de Manuel de Vicente, con el esfuerzo realizado en Madrid para resistir su ocupación.
2. LA BATALLA DE MADRID DE NOVIEMBRE DE 1936
Ya en pleno desarrollo de la obra de Manuel de Vicente, se vio claramente que la primera gran batalla de la guerra se libraría a las puertas de Madrid. Y a la vista de ese enfrentamiento, el ejército expedicionario de África empezó a tomar verdadera conciencia de la resistencia de la República. Y del lado republicano se apreció la necesidad de profundas reestructuraciones en el dispositivo militar.
Más concretamente, el 30 de septiembre de 1930 -como señala Manuel de Vicente- aparecieron en la Gaceta de Madrid, dos decretos bien significativos. Por el primero se pasaban a las escalas militares a los jefes, oficiales y clases de las milicias, que cumplidamente habían demostrado su adhesión a la República; y al propio tiempo se equiparó a los milicianos con los soldados del ejército regular. Por el segundo decreto se movilizaron los reemplazos o quintas de 1932 y 1933, sin llegar todavía a una movilización más amplia.
Esa reorganización no tardó en completarse, el 15 de octubre, con otro dispositivo: la creación de los cargos de comisarios políticos (oficialmente conocidos en principio como delegados políticos), cuyas funciones quedaron definidas en términos concretos: «El delegado político debe ser el primero y mejor auxiliar del mando, su mano derecha, el hombre que le ayude a forjar y a organizar, de entre las Milicias y fuerzas armadas, verdaderas y eficientes unidades del Ejército; sin que en ningún momento el delegado político pueda dictar disposiciones de tipo militar.»
Sin embargo, todas las medidas mencionadas, no tuvieron efectos inmediatos, y el ejército expedicionario de África prosiguió -cierto que de forma cada vez más lenta- su avance hacia Madrid. Illescas, último pueblo de la provincia de Toledo, a 37 kilómetros de la capital, cayó el 18 de octubre, justo tres meses después de haber empezado la guerra. Y el día 25, las fuerzas nacionalistas se encontraban ya en la línea frente a la capital, entre las carreteras nacionales IV (Andalucía) y V (Extremadura), a unos 20 km al Sur del centro de Madrid.
Pero con todo, la mayor gravedad de la situación para la República radicaba en los círculos políticos madrileños, en los que cundía el desánimo, incluso entre la mayoría de los miembros del gobierno. Una expresiva muestra de ello se patentizó cuando el presidente Azaña, acompañado de tres ministros abandonó la capital el 19 de octubre, como prolegómeno del traslado de la capital republicana a Valencia.
El primer embate nacional contra Madrid, se realizó a lo largo del río Manzanares y la carretera de La Coruña (N-VI), el 6 de noviembre-diciembre de 1936, con duros choques que se relatan minuciosamente en el libro de Manuel de Vicente. Sin llegar a romperse el frente para entrar en la ciudad. Las medidas de organización de la defensa de Madrid estaban funcionando.
Meses después se produciría la batalla del Jarama, en enero/febrero de 1937, y por último, la nueva intentona de cercar Madrid por Guadalajara, en una batalla en la que participaron las tropas enviadas por Mussolini, que sufrieron una devastadora derrota en marzo de 1937.
Madrid fue, pues, durante los cinco primeros meses de la guerra, la meta ansiada de los ejércitos de Franco. Pero la resistencia de la capital de España se organizó con todo método y gran eficacia, de manera que la ciudad sitiada resistió el asedio durante dos años y cuatro meses. Y la explicación de todo ello es lo que de manera detallada, documentada y veraz, se explica en el libro de Manuel de Vicente.
Aunque la narración que figura en este artículo de hoy la tendrían in mente muchos de los lectores de Republica.com, me pareció que coincidiendo este mes de julio con casi los 80 años del comienzo de nuestra guerra más incivil, podía ser de interés traer aquí todo el anterior testimonio, que sirve de inicio al prólogo del antes referido gran libro de Manuel de Vicente. Y como siempre, el autor se pone a disposición de los lectores de este periódico en castecien@bitmailer.net

DORMIR SOLO CON UNAS GOTAS DE PERFUME

cover marilyn monroe