miércoles, 10 de junio de 2015

SUSPENSION DE LA VOTACION EN LA EUROCAMARA SOBRE EL TTIP

Las enmiendas al tratado UE - EEUU que silenciaron a la Eurocámara

La suspensión de la votación en la Eurocámara sobre el TTIP ha salvado las negociaciones

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Europarlamentarios contrarios al TTIP en el Pleno de Estrasburgo. / VINCENT KESSLER (REUTERS)
La suspensión de última hora de la votación sobre la posición política de la Eurocámara hacia el tratado comercial y de inversión entre la UE y EE UU (TTIP, por sus siglas en inglés) ha salvado su propia existencia. Había más de 200, pero bastaron tan solo cuatro enmiendas —26, 27, 115 y 116— al polémico tribunal de arbitraje (ISDS, por sus siglas en inglés) para parar en seco la votación de la primera posición política sobre el tratado del Parlamento Europeo. Ahora los miembros del comité de comercio internacional tendrán que rebajar el tono entre las diferentes familias políticas y retomar, probablemente en julio, según una alta fuente de la Eurocámara, la lucha por encontrar una posición firme y consensuada sobre el TTIP.
Lo que pasó el martes, según fuentes directas y con presencia en la votación, es que varios grupos estaban dispuestos a lanzar un órdago y ejercer el llamado key vote(voto clave). Es decir, votar en contra de toda la resolución si no se apoyaba la enmienda presentada por ellos mismos. En vista del peligro que esto entrañaba para la marcha de las negociaciones entre Bruselas y Washington, la Eurocámara decidió paralizar la votación y así, paradójicamente, salvar el TTIP.

Los frenos a la votación

La propuesta sobre el ISDS que se iba a votar este miércoles abogaba por un mecanismo permanente para resolver las diferencias entre los inversores y los Estados que esté "sujeta a los principios y el control democráticos, en la que los posibles asuntos sean tratados de forma transparente por jueces profesionales, independientes y designados públicamente en audiencias públicas, y que incluya un mecanismo de apelación en el que se garantice la coherencia de las decisiones judiciales y se respete la jurisdicción de los tribunales de la UE y de los Estados miembros".

Populares, más cercanos a una modificación del ISDS

Los Populares, en su enmienda 26, quisieron resaltar que el mecanismo de arbitraje debía ser "diferente del antiguo mecanismo de resolución de litigios entre inversores y Estados". Es decir, el ISDS. Aunque no explican qué es exactamente lo que piden.

Socialistas, divididos ante el tribunal de arbitraje

Los socialistas quisieron, sin embargo, ser más extensos e incluyeron tres enmiendas (115 y 116, los más suaves y 27, los más críticos) al ISDS. Los primeros rechazaban el ISDS explicando que "no se recurrirá al arbitraje privado del mecanismo de resolución de diferencias entre los inversores y los Estados".
Los más críticos con un sistema de arbitraje supranacional como los franceses, los británicos y los holandeses explicaban en su propia enmienda (la 27) que hay que "oponerse a la inclusión de un mecanismo de resolución de litigios entre inversores y Estados en el TTIP, puesto que existen otras opciones para aplicar la protección de las inversiones". En esta posición se encuentran también los Verdes y la izquierda europea.
Además, la propuesta de resolución (redactada por el socialista Bernd Lange) sugería la creación de una Corte Internacional: "La herramienta más adecuada para abordar las controversias en materia de inversiones podría ser un Tribunal Internacional de Inversión de carácter público". La rama más proclive de los socialistas a eliminar cualquier forma de arbitraje —que según fuentes del grupo representaría el 33% del total— lo enmendaron y sugirieron el "será", en lugar del "podría ser".
Tanto socialistas como populares rechazan el ISDS como se conocía anteriormente y el matiz es tan sutil, que muchos diputados de la comisión de comercio internacional —que ahora está obligada a emitir una nueva recomendación consensuada para llevarla al Pleno de Estrasburgo (Francia)— auguran un debate "muy intenso. Y muy largo".

miércoles, 20 de mayo de 2015

TESTAMENTO DE BIN LADEN ASU AMADA ESPOSA

GUERRA CONTRA EL TERROR

Los documentos

La carta de despedida de Bin Laden a su 'fiel y querida' esposa

  • El líder de Al Qaeda le escribió una suerte de testamento que tituló "Mi última voluntad'.

  • "Pido a Dios que os libere a vosotros y a todos los prisioneros muyahidin".

Documento Bin Laden. Mayo 2015
     
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Osama Bin Laden escribió una carta con su testamento -"mi última voluntad", como la tituló- a su "fiel y querida esposa". "¿Cómo estás?", comenzaba la misiva, que inquiría también por su hijo Osama y sus dos hijas, Asma y Duha (posiblemente); su hermana, Iman y el resto de sus parientes, por cuya salud "rezaba".
"Pido a Dios que todos estéis en buenas condiciones y que acelere vuestra liberación y la de todos los prisioneros muyahidin y os lleve a las orillas de la seguridad".
El líder de Al Qaeda mostraba su preocupación por que su cautiverioprovocara a su familia "una crisis psicológica". Después se ponía romántico: "Quiero que sepas que llenas mi corazón de amor y hermosos recuerdos como los de tu capacidad de aguantar tensiones para tranquilizarme, o tu amabilidad hacia mí. Cada vez que pienso en tí, se me llenan los ojos de lágrimas por tenerte lejos".
El terrorista juraba amor eterno, advirtiendo de que no se casaría de nuevo "porque no encontraré una mujer como tú, y permaneceré en la tierra de la yihad hasta que Dios nos una y pueda verte a ti y a mis hijos". Bin Laden buscaba un modo de compensarla "por todo el amor que perdiste" durante el cautiverio. Y si encontrarse en este mundo no es posible, prometía verla en el más allá.
Así que el hombre más buscado del mundo pedía "paciencia" y "fortaleza" para complacer a Alá de modo que permitiera elencuentro de ambos "en el paraíso, entre sus ríos y sus riquezas".
El testamento en sí advertía: «Si me matan y tú quieres regresar a tu familia, está bien, pero tendrás que criar a mis hijos apropiadamente, y tener cuidado con las malas compañías para ellos, sobre todo tras la pubertad, sobre todo con las chicas». Osama trasladaba su voluntad de que se casaran con un yihadista - "esos son los mejores" o al menos "con buena gente".
Para la madurez de Osama auguraba un futuro yihadista: "Si hay alguien más que cuide de tí, envíalo al campo de batalla junto a su abuelo", a cumplir con "la obligación de la yihad que tienen todos los adultos".
El 'enemigo número uno' de Estados Unidos llamaba a su mujer «la niña de mis ojos» y «lo más precioso que tengo en este mundo». Y consentía en que ella contrayera matrimonio tras su muerte, aunque se reservaba los derechos de casado cuando ambos fueran al paraíso. "La mujer que se casa con dos hombres tiene que elegir a uno de ellos el Día del Juicio".
Incluía al final una nota de humildad, pidiendo "perdón por mis faltas contigo y con mis hijos" y le pedía que rezara por él.
Y firmaba: Que la paz sea contigo. Tu marido. Sa'ad Ibn Osama Bin Laden

domingo, 22 de marzo de 2015

MONICA LEWINSKY. 20 AÑOS DESPUES

Monica Lewinsky habla contra la cultura de la humillación en internet

La que fuera becaria de la Casa Blanca utiliza su historia personal para advertir del peligro de los linchamientos online

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“Cuando tenía 22 años, me enamoré de mi jefe”, dice Monica Lewinsky en una charla TED que dio el 19 de marzo con el título: "El precio de la vergüenza". Y añade: “¿Quién no ha cometido un error cuando tiene 22 años?”. La diferencia es que su error la colocó en el ojo de un huracán “político, legal y mediático como nunca se ha visto antes”, sobre todo teniendo en cuenta que su historia se publicó en enero de 1998 y fue "la primera vez que internet tomó el lugar de los informativos tradicionales para una historia importante”. (Los subtítulos del vídeo se pueden activar en la esquina derecha inferior. De momento sólo están disponibles en inglés).
Lewinsky explica que la tecnología y las ganas de juzgar trajeron “hordas de lapidadores virtuales. Sí, ocurrió antes de las redes sociales -matiza-, pero la gente podía comentar online y enviar historias y chistes crueles por correo electrónico”. Lewinsky admite que cometió errores, pero añade que “la atención y el juicio que recibí yo personalmente, no la historia, no tenía precedentes”. Cuando esto ocurrió, hace 17 años, “no tenía nombre. Ahora lo llamamos ciberbullying y acoso virtual”.
Esto significó que “de la noche a la mañana pasé de ser una figura completamente privada a una persona humillada públicamente en todo el mundo. Fui la paciente cero en la pérdida de reputación personal a escala global casi instantáneamente”. Además, internet lo recuerda todo. Cuando buscamos Monica Lewinsky en Google, ya sale esta charla TED, pero también se nos propone la búsqueda de su famoso vestido.
Un vestido que incluso se ha colado en el retrato oficial del presidente Bill Clinton, en una sombra que los persigue a ambos. Sólo que él siguió siendo el presidente, a pesar del impeachment, y ella ha pasado más de diez años en silencio. Esta etapa no ha sido fácil: le ha costado encontrar trabajo o, peor aún,tuvo que rechazar ofertas que no buscaban a Lewinsky, sino a la becaria del vestido azul para llamar la atención de la prensa en los eventos públicos de la compañía.
El año pasado rompió este silencio y escribió un largo artículo en Vanity Fair en el que ya expresaba su intención de utilizar su experiencia personal para ayudar a las víctimas de acoso online: ha llegado el momento "enterrar el vestido", escribió. Tal y como recoge el New York Times, esta licenciada en psicología social por la London School of Economics ha participado desde entonces en actos benéficos y talleres en contra del ciberacoso. Y en octubre dio una charla en un congreso organizado por la revista Forbescentrándose también en este tema.
Burlarse a cambio de un aplauso
Vivimos en una “cultura de la humillación” en la que “ha emergido un mercado en el que la humillación pública es una moneda y el oprobio una actividad económica", añade Lewinsky en su conferencia. "¿Cómo se hace el dinero? Con clics. Más vergüenza, más clics. Cuantas más visitas, más ingresos por publicidad”. Es decir, “alguien está ganando dinero con el sufrimiento de otras personas”.
Esta idea recuerda lo que explica Jon Ronson en su recién publicado So You’ve Been Publicly Shamed (“Así que te han humillado públicamente”). En este libro, Ronson habla con personas que han sido objeto de burla, escarnio e ira por culpa de un tuit desafortunado publicado a destiempo. Los que humillan en redes sociales “son felicitados instantáneamente”, según Ronson, y por eso continúan. No consiguen ingresos por publicidad, ni nada parecido. Sólo reciben “la atención de gente a la que no conocen”. Estos aplausos en forma de likes, favs y retuits ayudan a que el tema de conversación se retroalimente y las redes sociales se conviertan en una "camara de resonancia gigante donde lo que creemos se ve constantemente reforzado por gente que cree lo mismo".
Ronson añade que le sorprende sobre todo “la desproporción entre la gravedad del crimen y la alegre salvajada del castigo”, lo que podemos ver en casos más cercanos. Recordemos por ejemplo lo que le ocurrió al director de cine Nicolás Alcalá. Contestó mal (fatal) a la carta de un joven que le enviaba el currículum. Se disculpó por su respuesta, también personalmente, pero aun así recibió insultos, le hackearon algunas de sus cuentas y se publicaron datos de sus familiares, que no tenían culpa de nada.
Además, no sólo se trata de respuestas desproporcionadas a un error. En ocasiones, no hay falta que purgar, sino que se trata, simplemente, del placer que algunos sienten cuando humillan a alguien más débil. Lewinsky explica en su charla TED que comenzó a poner en perspectiva su historia personal cuando leyó lo ocurrido con el estudiante Tyler Clementi: su compañero de habitación en la universidad le grabó mientras mantenía relaciones con otro joven y compartió esa grabación. Clementi se suicidó.
La empatía, en crisis
Lewinsky nos recuerda que cada vez que pinchamos en un enlace, "tomamos una decisión. Cuanto más saturamos nuestra cultura con humillación pública, más la aceptamos. Y añade: “El deporte sangriento de la humillación pública ha de terminar”, para lo que hemos de volver a “la compasión y la empatía”.
Lewinsky cita al psicólogo social Serge Moscovici y su teoría de la influencia minoritaria, que explica que “incluso estando en minoría, el cambio puede ocurrir si hay consistencia en el tiempo”. Y esto se hace con gestos tan sencillos como “escribir un comentario positivo o informar de una situación de acoso”. Es decir, superando “la apatía del observador”, que nos lleva a no actuar por poco que podamos evitarlo, traspasando la responsabilidad a los demás.
Lewinsky cierra su charla recordando que la libertad de expresión es importante, pero no podemos olvidar la responsabilidad que acarrea esta libertad. “Todos queremos ser escuchados, pero hemos de diferenciar entre hablar con un objetivo y hablar porque queremos atención”. Apunta que “mostrar empatía hacia los demás nos beneficia y nos ayuda a crear un mundo mejor y más seguro”. Y nos propone un experimento para evitar comportamientos negativos: “Imagina ser el protagonista de un titular sobre otra persona”.

jueves, 12 de marzo de 2015

OTRA MAS DE SOLDADITOS DESLENGUADOS. SIN CASTIGO


Cabrera, un capitán de lengua sucia

El Supremo absuelve a un militar que denigró en público a una sargento

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Un soldado en Qala-i-Naw (Afganistán) en octubre de 2012. / CLAUDIO ÁLVAREZ
La secuencia se desarrolló el 17 de febrero de 2012. El capitán José Francisco Cabrera se dirige a la sargento M. A. R. “¡Deja de hacerte pajas! No, mejor, como eres mujer, deja de hacerte dedillos, y piensa”. Un grupo de suboficiales presencia la escena en un despacho de la base Los Rodeos de San Cristóbal de Laguna (Tenerife). La víctima, que navega por la treintena, entra en una crisis nerviosa.
El Tribunal Supremo considera probado el suceso. Pero, como sucede en una decena de episodios similares, entiende que los exabruptos no constituyen un delito de abuso de autoridad, que el Código Penal Militar castiga con hasta cinco años de prisión. “Los hechos no revisten la entidad necesaria”, recoge una sentencia, inédita, que acaba de dictar la Sala Quinta de lo Militar del Supremo. Solo uno de los cuatro magistrados del tribunal, Jacobo López Barja de Quiroga, votó en contra de exculpar al mando y se muestra a favor de la condena en un voto particular. Capitán y sargento se verán pronto las caras de nuevo en el cuartel tinerfeño. “Mi cliente está aterrada con la vuelta. También, los siete militares que declararon en el juicio contra el capitán”, explica el abogado Antonio Suárez-Valdés.
Para entender esta historia con tintes de La chaqueta metálica hay que remontarse a noviembre de 2011. El controvertido capitán desembarcó entonces en la base de Los Rodeos tras regresar del contingente español en Qala-i-Naw (Afganistán). Perfeccionista y exigente, Cabrera recurría a un vocabulario “cuartelero” y “soez”. “¡No tienes ni puta idea!”, “inútil” o “deja de hacerte pajas”, sazonaban su vocabulario, según el Supremo. El fallo quita hierro a estas groserías al entender que el oficial tiraba de este lenguaje para mostrarse más cercano y sin ánimo de ofender.
Quizá por eso, el mando recurría a parábolas sexuales para amenizar sus clases. “Os debéis tatuar la polla de manera que en reposo se lea perra y empalmada, percutor de guerra”, dijo en una ocasión. En otra, el 5 de marzo de 2012, reprimió a la sargento M. A. R. por desconocer el paradero de dos soldados. “¡Inútil! No tienes ni puta idea. Ponte las pilas. ¿Para qué coño te quiero si no sabes ni siquiera alinear una formación?”. A Cabrera no le gustaba que su equipo se lesionase. Cuando la sargento que le denunció sufrió un golpe en la rodilla, tras caerse de un vehículo, le soltó: “Eres una inútil. ¿No te da vergüenza? Eres peor que un soldado renegado de Infantería...”. Después, al conocer los detalles, remató: “¡Lo que faltaba, la batería tiene un sargento que se cae de camiones y encima le dan ataques de ansiedad!”.

La víctima se muestra "aterrada" ante el reingreso de su jefe en la base militar
Pese al diagnóstico del traumatólogo, el capitán nunca se creyó la lesión. Llegó a acusar a la sargento de “inventarse el dolor”. “Deja de traer papelitos del acupuntor”, le advirtió para reprenderle después: “¿Hasta cuándo vas a seguir echándole cara a lo de la rodilla?, ¿en dos años no te ha dado tiempo de ponerte en forma? Que si tienes rehabilitación, que si te duele la rodilla...”. Los insultos empezaron a minar la mente de la sargento. Una mujer de carácter estable, según su abogado.
Tras dos años de invectivas y broncas en público, de reprimendas y zafiedad, M. A. R. pidió la baja por ansiedad. El Servicio de Psiquiatría del Mando Aéreo de Canarias (MACAN) le diagnosticó una alteración psicológica. Cuatro de los cinco jueces del Supremo no aprecian relación entre la severidad verbal del capitán y el cuadro nervioso de la militar.
Un sargento recordó en el juicio un grosero episodio. Ocurrió en abril de 2012. Cabrera le soltó a M. A. R.: “¡Contesta aquí delante de todo el mundo para que vean la clase de mando que eres! Esto es como las putas. Que no quieren que se la metas hasta que llegas a un acuerdo con ella y les pagas”. Fuentes jurídicas entienden que la absolución supone “una clara involución de la Sala de lo Militar en el castigo de conductas vejatorias en los cuarteles”.
investigacion@elpais.es

“Es una clara humillación”

La sentencia que absuelve al capitán José Francisco Cabrera de un delito de abuso de autoridad salió adelante con los votos de cuatro de los cinco magistrados de la Sala Quinta de lo Militar del alto tribunal. Votó a favor de la absolución y de entender que no hay delito en las reiteradas groserías soltadas por el capitán a su subordinada el sector considerado más conservador de esta Sala. Es decir, el presidente Ángel Calderón y los magistrados Javier Juliani, Benito Gálvez y Francisco Javier de Mendoza Fernández. En minoría a favor de la condena, porque entiende que los hechos sí constituyen un delito, quedó el magistrado Jacobo López Barja, quien emitió un voto particular disconforme con sus colegas.
Considera López Barja que los exabruptos contra la víctima —”inútil”, “no tienes ni puta idea” o “deja de hacerte pajas”— conducen a la humillación y degradación de la persona. Sostiene este magistrado que minan la dignidad de la sargento, tal y como recoge el artículo 106 del Código Penal Militar, que fija una pena de hasta cinco años de prisión.
En su voto particular, el magistrado critica que la sentencia enmarque las groserías de Cabrera en el “lenguaje cotidiano” para dirigirse a sus subordinados. Y cuestiona el argumento de que los dardos no tenían como objetivo humillar solo a la sargento M. A. R.
López Barja se muestra contrario a la idea de que las invectivas perseguían la superación personal en la base Los Rodeos de San Cristóbal de Laguna (Tenerife). Y arremete contra la presunta finalidad pedagógica de los insultos. “Esto no puede asumirse ni como regla ni como excepción a las Reales Ordenanzas”, dice. El magistrado critica que la sentencia reduzca el comportamiento de Cabrera al de un “maleducado” sin hablar de vejaciones. Como ejemplo, expone los insultos de Cabrera a la sargento. En una ocasión, el oficial le preguntó a esta si se había preparado unas clases teóricas que debía impartir a la tropa. Ante la respuesta afirmativa de M. A. R. , Cabrera le contestó: “Sí, claro, seguro que te lo has mirado como cuando yo leo la etiqueta del champú cuando cago”. Fuentes jurídicas señalan que las recientes salidas de varios jueces progresistas han supuesto una “involución” en la doctrina que en los últimos años había acuñado esta Sala. Y que el Tribunal, sin tener que hacer una nueva valoración de la prueba, ha podido revocar la sentencia absolutoria del tribunal de instancia y castigar como delito los improperios e insultos que la propia Sala valida como probados.