La juez de Madrid Rosa Freire instructora del caso sobre la destrucción de los discos duros de los ordenadores del extesorero del PP Luis Bárcenas, ha citado a declarar como investigado –nueva denominación legal de los imputados- al partido político de Mariano Rajoy. Se trata de la primera vez que una formación política acude como imputada en un proceso judicial. La magistrada imputa también a Carmen Navarro, sucesora de Bárcenas al frente de las finanzas del partido. La magistrada Freire actúa así después de que la Audiencia Provincial de Madrid le obligara a reabrir el caso, que fue archivado por su antecesora en el juzgado, Esperanza Collazos en octubre de 2013 al entender, sin haber practicado ninguna diligencia para esclarecer los hechos, que no existía delito.
Además de Carmen Navarro, que declarará el día 4 de febrero, la juez Freire ha citado como testigos, el día anterior, a Bárcenas, a su secretaria, Estrella Domínguez; al jefe de Seguridad de la sede nacional del Partido Popular en el momento de los hechos investigados, Antonio de la Fuente; y al abogado del partido. Según la formación conservadora, en su próxima declaración, “la tesorera, al igual que el resto de los citados, ratificarán que los ordenadores del Partido Popular, con los que supuestamente trabajaba Bárcenas, no contenían información, puesto que, como él mismo dijo, cambió y se llevó el disco duro. Y que la información que había en dichos ordenadores, estaba contenida en el pendrive que entregó al juez Ruz, tal y como consta en su declaración judicial del 15 de julio de 2013.
El pasado 15 de enero, la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial ordenó a la juez Freire que reabriese la causa sobre la destrucción y borrado de los discos duros de los ordenadores de Bárcenas, al considerar “prematura” la decisión de la magistrada Collazos de archivarla provisionalmente.
Carmen Navarro se encuentra también imputada, y declarará en tal calidad el próximo 9 de febrero, en la causa sobre la falsedad documental en el despido de Luis Bárcenas en su puesto de tesorero tras la publicación, en EL PAÍS, de la contabilidad secreta del partido.
Trece personas han sido detenidas en el marco de una operación contra una trama corrupta de contratos de agua. La Guardia Civil ha puesto en marcha la denominada operación Frontino, centrada en la empresa Aguas de las Cuencas Mediterráneas (Acuamed), dependiente del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Las actuaciones tratan de destapar un complejo entramado de contratos a dedo vinculados a esta empresa pública. El director general de la compañía, Arcadio Mateo del Puerto, y la responsable de Ingeniería y Construcción, María Gabriela Mañueco, han sido detenidos.
La operación está dirigida por el juez Eloy Velasco, titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, en coordinación con la Fiscalía Anticorrupción. Se investigan los delitos de prevaricación, fraude y falsedad que se podrían haber cometido en relación con las adjudicaciones tramitadas desde la compañía, por lo que, según fuentes jurídicas, las pesquisas se extienden también a otras empresas
Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) están registrando la sede central de esta empresa en Madrid. Agentes del Instituto Armado se encuentran en la puerta de la empresa en la calle de Albasanz, en la capital, para controlar los accesos. Igualmente, se están registrando las sedes de la compañía en Valencia y en Murcia, así como las oficinas de la desaladora de Torrevieja (Alicante).
Los agentes investigan si altos cargos de la entidad y de otras empresas pudieron cometer alguna irregularidad en la concesión de contratos públicos.
La operación policial se ha saldado hasta el momento con trece detenidos (ocho en Madrid, tres en Barcelona, uan en Valencia y una más en Alicante), entre ellos algunos de los más altos responsables de la empresa registrada. También figuran en la causa cerca de 40 investigados.
Además, los efectivos de la UCO han practicado dieciséis registros en distintas sedes sociales de empresas y domicilios particulares. En los próximos días se procederá a citar en calidad de investigados a 35 personas
Hace casi cuarenta años me presenté como candidato a unas elecciones en las que no conseguí escaño por muy poco. Creo que solo sacaron menos votos que la lista en la que yo iba Joaquín Ruiz Jiménez, Cantarero del Castillo y los trosquistas; quizá Joaquín Estefanía nos hizo la caridad de sacar menos. Les quité votos a Carrillo y a Suárez porque alguna de mis hermanas me votó y mis padres traicionaron su entusiasmo suarista por la llamada de la sangre. Pero eso ya no importa. En todo caso mejor que no ganáramos. La candidatura se llamaba CUP y tenía mucho que ver con la que ahora nos quita el sueño a muchos. ¿A muchos? Yo creo que no a tantos.
No a tantos porque la última parte del “proceso” dividió seriamente las fuerzas de los anticapitalistas. Si se hubieran troceado de otra manera, la cosa no habría llegado donde llegó. Imaginemos que las votaciones cruciales se hubieran celebrado con otro motivo: la disolución del Estado capitalista. Creo que no exagero si digo que el golpe de Estado que dio Artur Mas no habría salido bien si hubiera tenido como motivo la extinción del capitalismo. Ahí, como dicen los catalanes, “poca broma”. Nadie de Convergencia que estuviera en sus cabales habría permitido semejante licencia.
Y ahora los mejores conocedores de la política catalana dicen que solo desde Convergencia se podía haber parido un engendro semejante, que solo el apoyo de lo más profundo del partido ha permitido a Mas hacer el enjuague de subir a Carles Puigdemont a las alturas de la presidencia y quedar él, el propio Mas, con un cargo sin nombre. Pero, con los Pujol enredados en mil procesos judiciales, Mas se ha convertido en lo más “pata negra” de Convergencia.
Cuando el partido central de la política catalana durante décadas sienta que le están tocando las cosquillas del dinero y siglos de guardar el orden en Cataluña, los cupaires van a durar lo que un caramelo a la puerta de un colegio. Era bonita la idea de ver cómo el capitalismo desaparecía de un país como Cataluña. Pero es más excitante para Mas y los suyos ver desaparecer a los españoles de su vida diaria.
Volver al capitalismo y su desaparición permitiría evitar con más facilidad que la farsa acabara en tragedia.
La familia Xu es un buen ejemplo de cómo la tecnología e Internet han revolucionado los sistemas de pago en China. El padre, Xu Minfang, de 59 años, ni siquiera concibe utilizar una tarjeta de crédito. Lo suyo es el papel moneda, el dinero en efectivo. Teniendo en cuenta que el billete de mayor denominación en el gigante asiático es el de 100 yuanes (14,5 euros), no parece la fórmula más cómoda para pagar productos o servicios de precio abultado, pero él no tiene inconveniente en ir con voluminosos fajos de billetes. “Una bolsa entera si hace falta”, bromea. Basta con visitar cualquier sucursal bancaria para confirmar que no es el único: multitud de clientes llegan o se van con kilos de los retratos rojos de Mao Zedong.
Su hija de 25 años, sin embargo, toca el dinero lo mínimo indispensable. No porque utilice a menudo su tarjeta de débito, “que no resulta tan útil”, sino porque Xu Yuanming prefiere hacer las transacciones comerciales utilizando dos de las principales plataformas de pago online de China: Alipay, perteneciente al gigante del comercio electrónico Alibaba, y WeChat Pay, incorporado en la popular aplicación de mensajería instantánea y red social de Tencent. La rápida adaptación de negocios y de todo tipo de servicios a estas plataformas ha hecho que resulte innecesario utilizar dinero en efectivo en muchas situaciones: desde hacer la compra en grandes multinacionales del textil, hasta pagar taxis incluso más allá de las grandes ciudades.
El sistema se ha hecho tan popular que se utiliza incluso como muestra de afecto en las extremadamente materialistas relaciones sentimentales chinas
“Es un buen método porque reduce o elimina por completo las comisiones bancarias. Por ejemplo, WeChat Pay permite enviar lo que en China conocemos como hongbao -literalmente "sobre rojo", que contiene dinero generalmente ofrecido en festividades como el Año Nuevo Chino y ocasiones señaladas como una boda-, de forma que se puede hacer tanto un regalo como un pago sin coste adicional alguno”, explica la joven. El sistema se ha hecho tan popular que se utiliza incluso como muestra de afecto en las extremadamente materialistas relaciones sentimentales chinas: enviar un hongbao de 520 yuanes (75 euros) es sinónimo de ‘te quiero’, por la pronunciación similar que tiene ese número; y 1.314 yuanes (190 euros) son equivalentes a ‘para toda la vida’. Lógicamente, el día de San Valentín los sobres rojos colapsan el ciberespacio.
Los comercios utilizan un sistema diferente: a la hora de pasar por caja, el cliente genera un código QR a través de la aplicación y el cajero la escanea para aceptar el pago. Por seguridad, cada código que se genera es válido únicamente durante un minuto. “Desde que instalamos el sistema de escaneo hace un año, el número de clientes que lo utiliza se ha multiplicado por cuatro, y sorprende que, aunque la mayoría son clientes de menos de 35 años, también los hay mucho más mayores”, comenta la responsable de una tienda de la marca japonesa Uniqlo en Shanghái que se identifica como Wen.
WeChat Pay anunció hace unos días su irrupción en una veintena de países, entre ellos algunos de la Unión Europea
A pocos metros de allí, una máquina de vending ubicada en el metro también permite el pago con el móvil para conseguir uno de los zumos de naranja recién exprimidos que prepara. Una vez más, el funcionamiento es sencillo: después de hacer la selección, la máquina muestra en la pantalla un código QR que, una vez escaneado con el móvil a través de la aplicación, confirma la transacción económica. “Todavía incluimos la opción de pagar con efectivo, pero la máquina solo acepta billetes de diez yuanes -importe exacto- y ya estamos pensando en utilizar únicamente las que ofrecen pago electrónico o a través de nuestra tarjeta de prepago por contacto NFC”, comenta una de las responsables de la empresa, Vingoo.
Esta revolución de los medios de pago no es exclusiva de las grandes metrópolis. Al contrario, está permitiendo limar algunas de las diferencias que existen entre el desarrollo del mundo urbano y del rural. De hecho, a 300 kilómetros de la capital económica de China, en el pueblo de Liyang, una comerciante que regenta una diminuta -y destartalada- mercería explica cómo: “Antes no tenía un puesto para cobrar con tarjeta, porque había que pagar el aparato, tener una conexión de teléfono, y liarse con el banco. Así que solo aceptaba efectivo. Pero ahora puedo cobrar mediante Alipay simplemente con mi móvil, sin complicarme la vida. Incluso lo utilizo para pagar a algunos de mis proveedores”.
Xu también hace un doble uso del sistema, ya que no lo utiliza exclusivamente para pagar. También recibe ingresos a través de estas aplicaciones. “Tengo un pequeño negocio de artesanía en Taobao -la plataforma C2C de Alibaba-, y Alipay es donde recibo el dinero. Cuando acudo a mercadillos la gente suele preferir pagarme con WeChat Pay a través de los ‘hongbao’ del móvil”. Aunque la joven tiene una cuenta en un banco estatal chino, reconoce que siempre coquetea con el saldo cero porque incluso invierte sus ahorros en Yu’ebao, el fondo de inversión de Alibaba. “Es seguro y ofrece un interés mucho mayor que el de los bancos tradicionales. Cada día veo en el móvil cuánto me pagan”, apunta Xu. No en vano, muchos lo consideran el servicio que democratiza los fondos de inversión, ya que se puede acceder a él con solo un ‘mao’ -la décima parte de un yuan, en torno a 1,4 céntimos de euro-.
Un taxi de Shanghái muestra en la mampara de seguridad el logotipo de Alipay, cada vez más extendido también por el transporte. / Z. A.
Aunque casi todos los servicios -no WeChat Pay- se pueden gestionar desde un PC, el denominador común de todo este ecosistema financiero es el smartphone. Y asusta el volumen del negocio que mueve. No en vano, de los 650 millones de internautas chinos, 304 millones utilizan algún tipo de pago online. Se espera que este año realicen transacciones por valor de 1,32 billones de euros -la mitad con Alipay-, un volumen que continuará creciendo rápidamente. Diferentes estudios predicen que el número de quienes utilizan el móvil para hacer pagos aumentará en 2017 hasta los 745 millones, más del 50% de la población del país.
Las oportunidades que se abren en el sector son evidentes, pero la ambición de las empresas chinas va más allá de sus fronteras. Cuando todavía no hace mucho que comenzó a extenderse por el mundo la aceptación de las tarjetas de crédito y de débito emitidas por la principal entidad del gigante asiático -UnionPay, equivalente a Visa o MasterCard-, WeChat Pay anunció hace unos días su irrupción en una veintena de países, entre ellos algunos de la Unión Europea (contactada por EL PAÍS, la empresa no ha querido confirmar si estará incluida España). Además del euro, la plataforma permitirá realizar transacciones en dólares estadounidenses, australianos y neozelandeses, libras esterlinas, yenes japoneses, y wones surcoreanos. Por su parte, Alipay pretende alcanzar el millón de establecimientos extranjeros que acepte pagos a través de su servicio.
Aunque casi todos los servicios se pueden gestionar desde un PC, el denominador común de todo este ecosistema financiero es el 'smartphone'
La intención es facilitar los pagos de los turistas chinos. Al fin y al cabo, se han convertido en los que más gastan en sus viajes al extranjero, el año pasado rebasaron por primera vez los 130 millones, y está previsto que en 2015 desembolsen más de 454.000 millones de euros, equivalente a todo el gasto familiar de Turquía. “La tendencia al alza en el uso de pago ‘online’ es imparable”, asegura Zhao Yilu, la responsable financiera de Qunar, una de las agencias de viaje más importantes de China. “Sin duda, los destinos que más se adapten a las costumbres de los viajeros chinos, que en aspectos tecnológicos van por delante de los occidentales, sacarán mayor rendimiento económico”, apostilla. El objetivo, concuerdan todos, es crear un mundo sin papel moneda.
Ahora que los profesores batallan para que no se expulse a la Filosofía de clase –en concreto, para que se mantenga la Ética en la ESO y la Filosofía y la Historia de la Filosofía como materias comunes de Bachillerato– es de obligado cumplimiento preguntar su opinión al hombre que ha vendido 30 millones de ejemplares de un libro que se define como “una novela sobre la historia de la Filosofía”. Jostein Gaarder (Oslo, 1952), autor de El mundo de Sofía, responde prudente: “Por supuesto que defiendo la utilidad de la Filosofía, y si tengo que votar a favor o en contra de esa ley, votaría que no se recortase. Pero me parece más importante que los profesores tengan una formación filosófica a que los alumnos tengan una clase diaria. No creo que sea necesario que sea una materia concreta, puede integrarse en el resto de asignaturas porque todas tienen implicaciones filosóficas”. En el Medievo, explica, antes de estudiar leyes o medicina había que instruirse en Philosophia et septem artes liberales. Gramática, retórica, lógica, aritmética, geometría, música y astronomía, enumera. “Y en Noruega seguimos esa tradición. No se enseña Filosofía en el colegio, pero antes de empezar la universidad hay que estudiarla durante medio año. Así, cuando vemos a nuestro médico o a nuestro abogado sabremos que tenemos algo en común. Todos tenemos una formación filosófica. Es importante tener referencias compartidas”.
A Gaarder, que publicó El mundo de Sofía en 1991 en noruego –la traducción española llegaría a librerías tres años después–, aún le cuesta creer que su libro se haya leído en todos los rincones del mundo. Según la editorial Siruela, en España se han vendido 1,3 millones de copias y todavía se despachan entre 25.000 y 30.000 cada año. Gaarder extrae su obra más conocida del montón de libros colocado frente a él -parte de un cuidado atrezo promocional- y confiesa: “De haber sabido que se iba a leer en India, en China, en Corea, en Mongolia, en un total de 63 idiomas, hubiera abordado la filosofía china, india, etcétera. O, simplemente, el subtítulo sería ‘novela sobre la historia de la filosofía occidental”. Haría un cambio más: “Volví a leer el libro hace unos años y me chocó que no hubiera ninguna mención al clima, a cómo debemos preservar nuestra vida en la Tierra. Creo que es la pregunta filosófica más importante de hoy. Me dio tanta vergüenza que escribí este libro”. Y muestra satisfecho una copia de La Tierra de Ana, una obra sobre el desafío medioambiental.
¿Cómo debemos preservar nuestra vida en la Tierra? Esta es la pregunta filosófica más importante de hoy
Aunque su nombre siempre estará asociado a la filosofía, Gaarder asegura que su principal pasión/preocupación es el medio ambiente. Ha seguido con mucha atención la Cumbre del Clima de París y su histórico acuerdo contra el cambio climático. Con los “millones de coronas” que le reportaron las ventas de El mundo de Sofía creó un premio al medioambiente y el desarrollo sostenible. “Desde el principio decidimos que existiría hasta que se nos acabase el dinero, por eso la última edición fue en 2013”, relata. “Y estoy contento de que esa etapa haya terminado. Mi mujer y yo trabajamos en el proyecto durante 17 años y suponía un gran sacrificio. No por el dinero, porque no lo necesitábamos, nunca se necesita más que lo suficiente, pero exigía mucho trabajo. Creo que perdí un par de novelas”.
Publicidad
La próxima, protagonizada por un titiritero, está ya en fase de corrección y para ella se ha sumergido en “las etimologías indoeuropeas”, explica con entusiasmo. Autor de una veintena de títulos, acaba de publicar Los mejores amigos, un álbum ilustrado por Akin Düzakin en el que Gaarder regresa sobre dos de sus grandes preguntas: quiénes somos y cómo es el mundo que nos rodea.
Su visita a Madrid también responde a una efeméride: Las Tres Edades, la colección de Siruela de la que forman parte sus libros, cumple 25 años. “Son para toda la familia. Creo que es un regalo para los españoles”. Abuelo de cuatro nietos, asegura que nunca se van a dormir sin antes de compartir un tiempo de lectura. “Los padres se toman muy a pecho la higiene dental de sus hijos. ¡Hay que lavarse los dientes! Pero es tan importante la limpieza bucal como acabar el día leyendo un libro. Las historias son valiosas. Son el mejor antídoto contra fanatismos como el del Estado Islámico o el de Anders Breivik”. Durante el juicio al autor de la masacre de la isla Utoya, en la que murieron 77 jóvenes en 2011, su salud mental fue tema de debate entre los noruegos. ¿Loco o cuerdo? ¿Debía ser encarcelado o internado en un psiquiátrico? Gaarder, recuerda, siguió con mucho interés el caso. “La sentencia fue muy sabia. Finalmente se argumentó que ese hombre no estaba bien de la cabeza, pero tenía la capacidad de sentir culpa, así que se le condenó a 21 años de prisión”. La jueza, señala, no solo había estudiado Derecho, también Filosofía
Un adolescente mexicano vejó, humilló y maltrató la semana pasada a un indigente en Tijuana, al norte del país, mientras otro compinche lo grababa con una cámara. El joven empuña en el vídeo un objeto puntiagudo con forma de pistola con el que amenaza a su víctima. Entre insultos y burlas, el indigente es obligado desvestirse. De rodillas y con las manos en la cabeza, le apaga un cigarrillo en el torso desnudo y le conmina a repetir ante la cámara: “un saludo para mi compadre Adal Mundo. Dale a like”.
Adal Mundo Rodríguez, de 17 años, colgó el vídeo en las redes sociales, provocando fuertes reacciones de rechazo. La onda expansiva de la infamia llegó hasta Anonymous, que decidió comenzar otra de sus cruzadas digitales. El grupo de ciberactivistas lanzó este lunes un mensaje a través de un vídeo publicado en canal de YouTube de la sección mexicana de la organización. En un plano fijo, la figura de un hombre tocado con la característica máscara del protagonista V de Vendetta, el cómic de Alan Moore, advertía con voz robótica que habían localizado a los agresores y que si en dos días no se entregaban a la policía y pedían perdón a su víctima, ellos mismos se encargarían hacer justicia: “Haremos que paguen por su cometido, no permitiremos su arrepentimiento, y el dolor que causaremos será difícil de sanar”. Al día siguiente, Adal Mundo Rodríguez se presentaba junto a su madre en las dependencias de la Subprocuraduría de Justicia de Tijuana.
Las autoridades mexicanas informaron este martes en un comunicado que han abierto una investigación por la comisión de un delito de lesiones, y que al tratarse de un menor de edad, el caso ha sido derivado a la Ministerio Público Especializado en Menores.
Publicidad
Las autoridades mexicanas han abierto una investigación por la comisión de un delito de lesiones
Anonymous, que saltó a la popularidad en 2010 por las filtraciones de documentos de Estado conocidas como Wikileaks, recalcaba en su vídeo que había decidido tomar cartas en el asunto porque “el racismo, la humillación, la tortura y la discriminación son delitos que deben ser castigados”. “Nosotros no tenemos miedo a sus intimidaciones, ni mucho menos a personas ignorantes que juegan a ser miembros de grupos criminales. Piensan que presumir un arma de fuego es un sinónimo de poder, el mismo poder que nosotros les demostraremos”, añadían.
El comportamiento del menor guarda similitudes con las prácticas de los grupos mexicanos de delincuencia organizada involucrados en el narcotráfico. Sus métodos sádicos y su imagen de poderosos forajidos al margen de la ley han calado en el imaginario popular de un país con unos insoportables índices de impunidad. La fascinación por este tipo de delincuentes ha llegado en los últimos años a alumbrar el fenómeno conocido como narcocultura.
A la llegada a las dependencias de la fiscalía de Tijuana, los periodistas preguntaron a Mundo Rodríguez por qué se había comportado así:
— “Por un simple juego, por estar con los amigos... por creerse na más gran cosa”.
El muchacho, con el rostro endurecido, reiteró que se arrepentía de haberlo hecho. La madre, Carmen Rodríguez, denunció que desde el mensaje de Anonymous, que señalaba como responsables también al padre y al hermano, su familia había sufrido una fuerte oleada de amenazas e insultos, tanto a través de las redes sociales como en por teléfono, presuntamente hackeado por el grupo de ciberactivistas.
Las acciones de crueldad y desprecio contra las personas sin recursos que viven en la calle no son excepcionales en México. En junio, un grupo de seis personas que salían de una discoteca en Ensenada, al noreste del país, decidieron tomarse una foto en la que se ve a uno de ellos sosteniendo una cuerda atada al cuello de un indigente con el torso desnudo. Uno era un profesor de universidad y otro, funcionario público. Esta misma semana dos empleados de unos grandes almacenes en Tepic, al oeste, desalojaron a manguerazos a dos personas que estaban sentadas en la entrada de la tienda.
Philipo, trabajador de Unicef, espera a la sombra con su carpeta llena de instrucciones sobre cómo atender a un niño desnutrido. Madres y embarazadas primerizas van tomando asiento. Sillas blancas y azules de procedencia china, esterillas y telas inundan el círculo de sombra que crea una acacia. Un representante del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) ha llegado hace tres minutos en un todoterreno desde el que anuncia, con la ventanilla bajada, que la ración de arroz de hoy no llegará. Se percibe el frío del aire acondicionado que sale desde el coche. Ha habido un problema con el camión que hace el recorrido a diario desde el aeropuerto de Bor hasta el pueblo. “No fuel”, se excusa. No hay gasolina. Las caras de desolación son signo del sometimiento a la realidad que martillea esta tierra seca a la orilla del río Nilo.
Apenas unos pocos de los 248.000 niños que han sufrido desnutrición aguda severa en Sudán del Sur este año serán tratados por Philipo hoy. El país más joven del mundo, con una población aproximada de 12 millones de habitantes, se mantiene en situación de emergencia aguda desde que en julio de 2013, solo dos años después de la independencia, se viera sumido en una guerra civil entre los partidarios del presidente, Salva Kiir, de la etnia dinka, y los del vicepresidente, Riek Machar, de la etnia nuer. El Banco Mundial señala que a pesar de que los dinkas (unos cuatro millones) y los nuers (aproximadamente dos millones) son las etnias mayoritarias en el país, existen unos 52 grupos diferentes.
Alrededor del 80% de los Estados afectados por el conflicto como Jonglei, Northern Bahr al Ghazal, Warrap, Unity y Upper Nile se encuentran en estado de emergencia. Pero la situación es especialmente preocupante en los dos últimos, pues los recientes combates han interrumpido o cerrado al menos la mitad de los servicios de alimentación que muchos de estos niños necesitan para sobrevivir. Más de 750.000 personas se han quedado sin acceso a asistencia humanitaria, según Unicef.
El comodín del experto
Bosco Agetta es el responsable de los programas de nutrición de Unicef en Bor. Vestido con un chaleco multibolsillos que lleva el logo de la organización, no deja de apuntar. De observar. De mirar su reloj. ¿De verdad sirve de algo un reloj en una zona remota como ésta?, le preguntamos. “El tiempo es un concepto occidental, lo sé. Pero aquí es cuestión de salvar vidas. Tengo que controlar que cumplimos el horario porque hay muchas madres que nos esperan después”.
¿Cuáles son las causas de la desnutrición infantil?
“La desnutrición infantil es el resultado de la ingesta insuficiente de alimentos (en cantidad y calidad), de la falta de una atención adecuada y de los brotes de enfermedades infecciosas. Detrás de estas causas inmediatas hay otras subyacentes como la falta de acceso a los alimentos, la falta de atención sanitaria, la utilización de sistemas de agua y saneamiento insalubres y las prácticas deficientes de cuidado y alimentación”, subraya Bosco. El origen de todo se halla en factores sociales, económicos y de irresponsabilidad política como el empobrecimiento, la desigualdad o falta de acceso a la educación de las madres.
La ciudad de Bor se encuentra dentro del Estado de Jonglei, el más grande de Sudán del Sur, y Bosco busca la respuesta a la pregunta de cuáles son las previsiones para los próximos meses. “En Unicef tenemos documentados más de 30.000 casos de niños de entre 6 y 59 meses que padecen malnutrición. Pero todo apunta a que las cifras aumentarán hasta finales de año y será una tragedia”.
Cuando el grupo, de unas 80 mujeres, está al completo, Philipo comienza a explicar en inglés y en dinka (lengua de la etnia con el mismo nombre) la importancia de los cuidados durante el embarazo, así como la de seguir una correcta alimentación, adaptada a los recursos de la zona, necesaria para que el futuro bebé crezca correctamente. Esta información es fundamental para la gran mayoría que no ha tenido la oportunidad de recibir una educación básica en la escuela por las sucesivas guerras en la región.
Más de un 68% de la población, es decir, casi ocho millones de los 11,6 que tiene el país, según el censo de 2011, sufrirán inseguridad alimentaria durante la temporada de lluvias, entre los meses de junio y noviembre. De estos ocho millones de personas, al menos la mitad experimentará inseguridad alimentaria severa. A esto se une otra preocupación: la escasez de fondos última de las agencias internacionales que asisten a los más vulnerables. El Programa Mundial de Alimentos calcula que le faltan unos 230 millones de dólares para financiar su operación de nutrición de emergencia en el país.
Philipo debe tener en cuenta que la mayoría de sus pacientes se encuentran en sus primeros 1.000 días de vida, el periodo de mayor vulnerabilidad, en el que más posibilidades tienen de morir. Comprenden el embarazo y los dos primeros años desde el nacimiento y constituyen el periodo clave para prevenir la desnutrición. En esta etapa es cuando se produce su desarrollo básico, por lo que la falta de atención adecuada afectará a su salud y a su desarrollo intelectual el resto de su vida.
Con esta información siempre presente, Philipo además necesitará varias herramientas para realizar su trabajo: evaluar qué niños y qué madres necesitan asistencia médica y nutricional inmediata. Repasamos:
La cartilla de seguimiento
Es una tarjeta donde se apuntan datos relativos al peso de las madres y los niños para que los médicos puedan realizar un seguimiento y darles un tratamiento adecuado a su estado de salud. El método es simple. Los trabajadores locales recogen la cartilla que se les ha entregado previamente a cada madre acogida al programa. Hay de dos tipos: de atención durante el embarazo y la correspondiente al período de lactancia. En ellas se escribe el nombre de la propietaria y se apunta el peso tanto de la mujer como del bebé cada semana.
En ella se pueden anotar varios indicadores:
Bajo peso al nacer: un recién nacido con un peso inferior a los 2.500 gramos.
Desnutrición aguda moderada: el peso del niño para su estatura se encuentra entre dos y tres puntos por debajo de la media para su población.
Desnutrición aguda grave o severa: el peso del niño en relación con su estatura se encuentra por debajo de tres puntos de la media para su población.
Medidor para la desnutrición
El MUAC (Middle Upper Arm Circumference) es una cinta de plástico milimetrada con tres colores y se utiliza para medir la desnutrición aguda en niños de 6 a 59 meses de edad. Debe colocarse en la parte media del brazo, entre el hombro y el codo, y observar: el rojo señala desnutrición aguda grave (perímetro braquial inferior a 115 milímetros) y requiere atención médica urgente; el amarillo indica desnutrición moderada (inferior a 125 milímetros) y requiere un tratamiento inmediato para prevenir que empeore; y el verde significa que el niño está bien. Hoy todos marcan rojo y amarillo.
La cesta y la balanza
Aquí, en este descampado a las afueras de Bor, la balanza y la cesta que cuelgan de una rama despoblada de hojas parecen formar parte ya del cuerpo de la acacia. Atados con un trozo de trapo, los recién nacidos y los niños de hasta cinco años son pesados para controlar su evolución de forma semanal.
Esta cantidad, según el contrato de la colaboradora al que ha tenido acceso este periódico, se dividía en dos. La televisión autonómica pagaba 10.000 euros, mientras que los 2.000 restantes los abonaba la radio pública castellano-manchega. El trabajo consistía en la “redacción, producción, edición y envío de noticias relacionadas con Asia para su emisión en los espacios” que determinasen los medios públicos dirigidos por Villa. Este salario, que hubiera supuesto 144.000 euros anuales al erario público, estaba por encima del sueldo bruto del propio Villa, que ascendía a 120.000 euros cada ejercicio.
"No se ficha a una periodista, se alquila un servicio integral"
El director de la Radio Televisión de Castilla-La Mancha durante la presidencia de Dolores de Cospedal, Nacho Villa, niega que el contrato celebrado el 21 de septiembre de 2011 con la periodista Ana Pérez Pierna fuera por el fichaje de la reportera. “Yo no mandé a nadie a Hong Kong. No se ficha a una periodista, sino que se alquila un servicio integral, de redactor, cámara, montaje y envío de noticias, con los 120.000 euros se paga todo eso”, afirma. Según Villa, este servicio contratado por Villa a Pérez Pierna –que firmó en representación de la entidad Idealand– incluye “como mínimo el pago del trabajo de tres personas y el envío de las piezas”.
Villa explica que al llegar a la radiotelevisión castellano-manchega abrió cuatro corresponsalías con el mismo sistema: a las existentes en Brasil –que compartía con Canal Sur- y Bruselas, sumó las desde Nueva York y Hong Kong. “Todas ellas costaron 12.000 euros, excepto la de Bruselas en que las productoras para hacer los envíos son más caras”, asegura Villa. Todos estos centros, excepto el de Bruselas, fueron cerrados en marzo de 2012 por la caída del presupuesto de la radiotelevisión pública regional.
El exdirector del ente sostiene que el interés informativo de Asia para los medios públicos castellano-manchegos era “importante”, especialmente en temas económicos.
La estancia de la periodista en Hong Kong duró apenas seis meses, hasta marzo de 2012, cuando Villa la contrató, con carácter indefinido, como adjunta en la Dirección de Informativos. En este caso, Pérez Pierna vio su sueldo rebajado notablemente: 60.000 euros brutos anuales, en catorce pagas anuales, más otros 15.000 como complemento de puesto. Este contrato finalizó el 2 de octubre de 2013 a petición de la trabajadora.
La retribución de Pérez Pierna tras su aterrizaje en Toledo procedente de Asia estaba algo por debajo de la horquilla de los salarios de la alta dirección de la RTVCM. Tras Villa, que cobraba 120.000 euros anuales, se situaba, en la parte editorial, la directora de informativos, Virginia Vigón, con un bruto de 90.270 euros. Vigón, denunciada por vejar e insultar a sus subordinados, fue sustituida tras la entrada del nuevo gobierno del socialista Emiliano García-Page, por Isaías Blázquez, un joven de 25 años con escasa experiencia en medios de comunicación. El salario del nuevo director general del ente se ha rebajado a 105.000 euros, mientras que el del nuevo responsable de los informativos, es ahora de 65.000 euros. Del organigrama de alta dirección del ente han desaparecido el director de Deportes y el subdirector de Planificación y Eventos Taurinos, que percibían 90.270 y 82.000 euros brutos respectivamente y se ha añadido una Secrataría General, que percibe 80.000 euros anuales.
A los altos salarios conocidos tras la entrada del nuevo gobierno hay que sumar los 133.818 euros que Nacho Villa cargó a las dos visas oro que el ente público puso a su disposición para cargos de representación, la mayoría de ellos en hoteles y restaurantes, muchos de ellos de lujo. Según el extracto de los movimientos de las tarjetas, al que ha tenido acceso EL PAÍS, Villa sacó 2.570 euros en efectivo en 33 retiradas de cajeros automáticos. Los gastos, con una media de 2.852 euros mensuales, abarcan todos los meses del año, julio y agosto incluidos. Además, Villa gastó 32.954 euros en fines de semana.
Actualizado 29/11/201500:56
En el siglo IV antes de nuestra era, Sun Tzu dijo en su Arte de la guerra que "Si conoces [al enemigo] y a ti mismo, ni en 100 batallas correrás peligro; si no conoces [ni a uno ni a otro], correrás peligro en cada batalla". Quienes planearon y llevaron a cabo los atentados de París vivían entre nosotros, eran ciudadanos europeos que conocían nuestra cultura y nuestra forma de pensar con detalle. En Occidente, sin embargo, ¿qué conocemos sobre los yihadistas?
Scott Atran lo tiene claro: "No veo mucho entendimiento sobre el Estado Islámico". "El IS es el movimiento contracultural más importante desde la Segunda Guerra Mundial. Una revolución en la tradición clásica de la Revolución francesa". En la evolución cultural de nuestra especie "todo lo que es nuevo es extremo, no hay cambio sin ríos de sangre", prosigue el analista. "Si el Estado Islámico no triunfa, será siempre terrorista. Si triunfa, será un nuevo movimiento geopolítico de proporción histórica".
Atran es uno de los mayores expertos en la psicología del terrorismo. Se formó en la Universidad de Columbia para adentrarse después en el estudio del fundamentalismo y la violencia de grupo. Atran ha llevado a cabo un constante trabajo de campo en "Irak y otras zonas de Oriente Próximo, en los suburbios de París y Barcelona, Rabat y Tetuán". Colabora con el CNRS francés y las universidades de Oxford, Michigan y Nueva York y asesora a la Casa Blanca, el ejército estadounidense y la ONU.
PUBLICIDAD
El estudio del fenómeno yihadista ha permitido al antropólogo separar el grano de la paja. "Todos los grupos que emplean una violencia extrema pueden ser llamados terroristas, pero eso no significa nada. Autoinmolarse para provocar a una fuerza de ocupación no es algo nuevo", explica Atran. "La primera revolución fue dirigida por los zelotes, los fanáticos de Dios, que atacaban a los romanos y griegos en lugares públicos sabiendo que iban a morir. Los romanos los llamaron terroristas, como nosotros lo hacemos con el Estado Islámico o como se hizo con los nacionalsocialistas o los bolcheviques".
La Historia nos ha dado la distancia necesaria para comprender, o al menos convenir, qué objetivos y métodos emplearon otras revoluciones. En el caso del Estado Islámico, a pesar de la presbicia que la contemporaneidad genera, Atran dice tener claras algunas cosas: "Los movimientos de salvación de la humanidad empezaron con las religiones abrahámicas -islám, judaísmo, cristianismo- y se secularizaron con la Revolución Francesa". El IS también pretende 'salvar' a la Humanidad y para ello "hay que matar a los que están en contra de su salvación".
Atran prosigue: "En la publicación online del Estado Islámico apareció un artículo muy interesante que se titula La zona gris. Ésta contiene a casi toda la humanidad. Los extremos son los creyentes y los no creyentes. Ellos quieren borrar esa zona gris, tratan de forzar a los no musulmanes a detestar, a perseguir a los musulmanes, para empujar [a todos los musulmanes] a juntarse con ellos. Sobre todo a los jóvenes, que están más dispuestos a cambiar el mundo".
El cóctel de salvación y entrega a algo más grande que uno mismo es el que intoxica a los jóvenes más susceptibles. "La noción del enfrentamiento de civilizaciones es artificial. Al contrario, es un colapso de civilizaciones, de culturas territoriales donde las líneas de comunicación entre viejos y jóvenes se han roto". Muchos adolescentes, hijos de la globalización, carecen de una identidad sólida y fundamentada en la tradición y la buscan "de manera horizontal a través de las redes sociales, con otros jóvenes en todo el mundo. Algunos se concentran en nichos muy restringidos y forman nuevas culturas. Una de éstas es la de la yihad", concluye Atran.
En 1939, George Orwell ilustró aspectos del problema que existe con el Estado Islámico y su capacidad para "atraer a jóvenes de 90 países", comenta Atran. Se trata de una reseña del Mein Kampf. En ella, dice Atran, Orwell da con la clave del asunto: "Nuestros países quieren que su gente disfrute una buena vida y ausencia de riesgo, pero nuestros intelectuales jamás van a luchar para preservar nuestros derechos. Hitler propone la aventura, la gloria, la muerte, la destrucción del mundo viejo y la construcción de algo nuevo que requiere un autosacrificio y 80 millones de personas caen a sus pies. ¿Por qué? Porque la gente, sobre todo joven, no quiere solamente la vida fácil, la seguridad, la moderación. Quieren un sacrificio, algo trascendental, significativo que tenga sentido en un universo caótico. Lo que está proponiendo Hitler y Bagdadi es pasión. Se debe quemar todo para salvar al mundo".
Estos jóvenes encuentran la trascendencia en el grupo, en algo más grande e importante que ellos mismos. Pero no todos se unen al Estado Islámico. Las investigaciones de Atran, en las que ha entrevistado a luchadores del califato y al resto de actores del conflicto -kurdos, iraquíes y occidentales-, señalan un factor por encima de todos: "Los valores sagrados" que, según el investigador, no están en venta. "Los individuos que tienen esos valores y se fusionan con un grupo pueden hacer sacrificios muy costosos para defenderlos", dice Atran. "Hemos analizado la integración del individuo en el grupo en Libia, con los soldados que están en el frente, listos para morir, y siempre colocan el yo dentro del grupo donde se sienten invencibles", agrega el investigador.
Contra esto, "la contranarrativa del Departamento de Estado estadounidense es negativa: aleccionan a los jóvenes con mensajes repetitivos para el consumo de masas, mientras el Estado Islámico emplea cientos de horas online con cada persona que considera lista para escucharlos y usan frustraciones personales, aspiraciones, su descontento y lo ponen en el marco de su propia historia mundial, el de la persecución de los musulmanes y la necesidad de cambiar este mundo", concluye Atran. ¿Qué hacer? "No lo sabemos", admite Atran, pero "hay que dejar que las ideas surjan de los mismos jóvenes". "Estado Islámico pone atención en el cine, los vídeos de YouTube y las audiencias para ver qué funciona con los jóvenes. Así fabrican su propaganda. Una buena idea es ver cómo el Estado Islámico nos está siguiendo a nosotros, ver qué funciona e invertir tiempo en la gente".
En lo que va de año, la violencia de género ha dejado 48 mujeres muertas y 42 menores huérfanos. Cuando se han cumplido 10 años de la entrada en funcionamiento de los juzgados especializados en violencia sobre la mujer, los expertos aplauden que la ley da una respuesta específica a las víctimas, pero advierten de la prevalencia de estereotipos y comportamientos machistas que impiden erradicar esta violencia.
El maltrato no surge de un día para otro. Todos los expertos coinciden en que la violencia de género conlleva un lento proceso que suele empezar en la infancia del maltratador y que va manifestando a lo largo de sus relaciones. Primero sutilmente, con celos, control en la forma de vestir, en cada salida y entrada de casa. Luego con amenazas, acoso y las primeras agresiones físicas. La decisión de matar a la mujer es la última expresión de este comportamiento. Por eso, las instituciones que trabajan en este ámbito inciden en dos aspectos: incrementar las denuncias y revertir comportamientos machistas todavía muy arraigados.
Las denuncias aumentaron por primera vez el año pasado desde 2008. En 2014 se interpusieron 126.742 (un 1,5% más que en 2013) y en el primer semestre de este año se han presentado 62.323 (un 0,34% más que en el mismo periodo de 2014). Con todo, solo nueve de las 48 mujeres muertas en lo que llevamos de año había denunciado a su agresor. Y sin denuncia, no se activa el mecanismo de protección de las víctimas.
Publicidad
Un informe que ha publicado la Fundación Adecco con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género, que se celebra hoy, vincula las denuncias con los efectos de la crisis. Esta fundación, que ayuda en la búsqueda de empleo, atendió el año pasado a 700 víctimas de violencia de género. 300 se prestaron a contestar una encuesta que revela que el 91% había encontrado en la crisis un freno para denunciar por temor a que ella o su pareja perdieran el trabajo.
El 65% de las mujeres no tenía empleo cuando sufrió los malostratos. Cuando se les pregunta por la mejor herramienta para combatir la violencia machista el 81% cita el acceso a un puesto de trabajo que le permita ser independiente y romper los vínculos con su agresor. “El aumento de las denuncias puede ser un indicador del incremento de confianza de las mujeres ante un mercado laboral que empieza a despertar”, señala Francisco Mesoneros, director general de Adecco.
La presidenta del Observatorio la Violencia Doméstica y de Género, Ángeles Carmona, se felicita de que además de las denuncias se hayan incrementado las condenas. Según datos del último anuario del Ministerio del Interior, el 6% de los presos de las cárceles españolas cumplen condena por violencia de género. Son 3.938. “El maltrato ya no queda impune”, apunta Carmona.
Su antecesora, Inmaculada Montalbán, alude también al fin de la impunidad como una de las grandes aportaciones de la ley integral. Pero alerta de que en el segundo “motor” de la ley, la educación ha habido una vuelta atrás. “La justicia actúa cuando a violencia ya se ha producido. La vacuna contra la violencia es la educación”, afirma Montalbán, que cree que en la última legislatura, con la eliminación de Educación para la Ciudadanía, se ha “desactivado” un buen instrumento para romper con estereotipos. Miguel Lorente, exdelegado contra la violencia de género, comparte esta preocupación. Las mujeres han cambiado en las últimas décadas y los hombres se han adaptado mal. “Eso genera que muchos chicos utilicen la violencia para seguir controlando a la mujer. Ante los pasos de ellas por liberarse, ellos responden con más violencia”, señala Lorente. Un comportamiento similar puede estar detrás del escenario que se ha vivido este mes: tras la manifestación del 7 de noviembre que reunió en Madrid a miles de personas contra la violencia machista, se produjo la semana más sangrienta del año con cinco crímenes en siete días.
"Intentamos acabar con una desigualdad atávica"
Las 48 mujeres muertas en lo que va de año son 20 menos de las que había en noviembre de 2007 y 15 menos que en 2008. Pero cuatro más que hace justo un año. ¿Se puede juzgar el éxito o fracaso de la ley solo con las cifras de fallecidas? Los expertos recelan.
“Las víctimas han bajado en la última década. Si hacemos la comparativa desde 2006, la bajada es importante”, apunta Blanca Hernández, delegada del Gobierno para la Violencia de Género que señala, además, a otras víctimas: las no mortales. “Lo que ha hecho España para luchar contra la violencia no lo ha hecho ningún país del mundo”, añade la delegada. “Intentamos erradicar una desigualdad atávica que tiene una inercia fuerte”, concluye Hernández.
Nada más salir del aeropuerto de El Aaiún, la ciudad más poblada del Sáhara Occidental, podían verse, el jueves por la noche, a miles de personas con banderas marroquíes en las calles principales. En muchas esquinas había enormes carteles con la cara del rey Mohamed VI, cuya visita estaba prevista para este viernes, cuando se cumple el 40 aniversario de la Marcha Verde. Mientras un gentío proclamaba a los cuatro vientos la marroquinidad del Sáhara, otros tantos permanecían sentados en las terrazas de los cafés viendo pasar la euforia.
La dirigente independentista saharaui Aminatu Haidar comentaba por teléfono a EL PAÍS desde las islas Canarias, que muchos saharauis tienen miedo porque nunca han visto un despliegue militar y policial tan grande. "Y porque los colonos marroquíes están provocando a nuestra gente, lanzan eslóganes como el de 'muerte a quien esté contra del rey".
La fecha no puede ser más simbólica. La Marcha Verde marca el día en que los españoles comenzaron a irse y el Estado marroquí comenzó a gobernar el Sáhara Occidental. Para los independentistas saharauis es un día ominoso. El Tribunal de La Haya se pronunció en 1975 a favor de la autodeterminación de la población que vivía entonces en el Sáhara. El Frente Polisario tomó la marcha como una invasión y declaró la guerra a Marruecos hasta que en 1991 se firmó el alto el fuego. Desde entonces, una misión de la ONU está encargada de velar por las condiciones de ese alto el fuego. También tiene el cometido de organizar el referéndum de autodeterminación. Este viernes podían verse los coches blancos de Naciones Unidas aparcados en las calles de El Aaiún. Pero, 24 años después de la llegada de la ONU, la situación del referéndum parece tan aparcada como sus coches.
Publicidad
Quejas saharauis
Lo que sí ha cambiado es el número de habitantes y su procedencia. En 1975, la gente conocía a los taxistas por su nombre. La mayoría de esa gente nació en el Sáhara. Ahora viven 240.000 personas en la ciudad y 357.000 en la región de El Aaiún, según datos del Gobierno marroquí. De ellos, solo un tercio habrían nacido en El Aaiún, según las organizaciones independentistas.
El viernes a las tres de tarde, pocas horas antes de que el rey pronunciara un discurso, cientos de coches, camiones y motos inundaron las calles de El Aaiún con jóvenes que portaban banderas marroquíes. Hassanna Duihi, miembro de la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de Derechos Humanos Cometidas por el Estado Marroquí, asegura que la mayoría de esos jóvenes han llegado estos días desde Marruecos y no viven en el Sáhara.
Duihi sostiene: "Desde que se supo hace unos días que el rey iba a venir, las autoridades han trabajado como abejas para hacer creer que recibimos al rey con alegría. La realidad es que la población saharaui ve esta visita como una provocación".
"Han colocado fotos del rey por todas partes", añade Duihi. "Y cada poste ha sido vigilado por dos agentes. Los autobuses, los camiones, los aviones y coches han estado llegando cargados de civiles, policías y militares. Hay toda una población importada desde Marruecos. El Aaiún hoy es una ciudad con población extranjera. Para un saharaui es peligroso pasear hoy en día por nuestras calles".
El Gobierno marroquí fletó un avión desde Casablanca a El Aaiún con periodistas, sobre todo marroquíes, entre los que se encuentra este corresponsal. "Queremos que comprueben con sus propios ojos la situación de estabilidad y desarrollo que hay en esta región, señaló el ministro de Comunicación, Mustafá al Halfi a este diario.
En cuanto a la llegada masiva de ciudadanos provenientes de otras partes del país, el ministro indicó a EL PAÍS: "El Sáhara pertenece a Marruecos, no podemos impedir el desplazamiento libre de la gente dentro de nuestro territorio".
"Para comprobar el grado de integración de la gente en esta región solo hay que recordar que en las elecciones regionales del pasado octubre participó el 79% de los ciudadanos. O sea: aquellos que están en contra del Estado marroquí son una minoría".